El crédito automotriz cayó 10.4% durante los primeros siete meses del 2019, al comercializar 444,572 vehículos nuevos, que representan 51,347 unidades menos respecto al mismo periodo del 2018, reportó la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).

En tanto, las ventas a crédito de autos seminuevos aumentaron 13%, con 62,467 unidades, lo que equivale a 12% del universo total de autos financiados.

De acuerdo con Guillermo Rosales, director de la AMDA, la caída en el financiamiento es uno de los factores que llevó a un nuevo ajuste de las ventas generales para el cierre del año, tanto a crédito como a efectivo.

La AMDA ajustará su expectativa de comercialización de 1.33 a 1.30 millones de unidades para finales de este año, es decir, alrededor de 31,000 unidades menos de lo esperado, adelantó Guillermo Rosales. La menor colocación de vehículos financiados (nuevos y seminuevos), de enero a julio del presente año, sumó 507,039 unidades, que representa una disminución de 8% comparado con el 2018, y es el dato más bajo desde el 2015, cuando el crédito automotor se encontraba en crecimiento y colocaba 416,493 unidades.

Por tipo de institución, las financieras de marca pagaron 321,958 automotores nuevos y seminuevos hasta julio de este año, equivalente a una baja en conjunto de 12.6% respecto al mismo periodo del 2018; le siguió bancos con 133,505 nuevos y 33,343 seminuevos, representando una variación positiva de 1.2%, y autofinanciamiento, que solamente coloca nuevos, financió 18,233, un avance de 2.2 por ciento.

Las financieras redujeron su participación de 4 puntos porcentuales; la banca aumentó su participación en casi 3 puntos, y el autofinanciamiento creció 0.4 puntos, respecto a enero-julio 2018.

Los principales plazos a los que se colocan los financiamientos de vehículos nuevos fueron 60, 48, 36 y 72 meses para el periodo de referencia; estos plazos representaron 76.5% del total de las colocaciones de vehículos nuevos, reportó la AMDA.

“Bajo el análisis de la organización de distribuidores, siguen deteriorándose el empleo, el ingreso de los consumidores y las expectativas macroeconómicas”, explicó Rosales.

Debido a esto, las autorizaciones crediticias también van a la baja, afectando al principal motor del mercado de vehículos.

La proyección de ventas sufre su segundo ajuste que realiza la AMDA en lo que va del año. El primero ocurrió en junio, cuando redujo en 20,000 unidades el pronóstico de ventas, lanzado en enero, por 1.35 millones de vehículos nuevos para el 2019.

Rosales refirió que los clientes mantienen altos niveles de endeudamiento, lo que ha ocasionado que las autorizaciones crediticias vayan a la baja, afectando al principal motor del mercado de vehículos.

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