Para la subgobernadora del Banco de México (Banxico) Irene Espinosa Cantellano, aún es prematuro juzgar si la actual crisis será más fuerte que las pasadas, pero para el caso de México, preocupa qué tanto se afectará con ello el crecimiento potencial del país hacia adelante, lo mismo que la sostenibilidad de las finanzas públicas.

Durante su participación en el podcast semanal de Banorte, “Norte Económico”, la subgobernadora detalló sobre el primer punto que se venía de un periodo largo donde tanto la inversión privada como pública, ha sido muy reducida y con tendencia decreciente

“Asimismo, qué tanto la destrucción de empleos en esta coyuntura va a generar una menor capacidad de crecimiento de nuestra economía, y sobre todo, también que esta destrucción de valor, esta destrucción de empleos, se está dando tanto en el sector formal como en el sector informal. Entonces creo que ese es un foco que nos debe tener atentos”, puntualizó.

Acompañada en la emisión por los economistas de Banorte, Gabriel Casillas y Alejandro Padilla, la funcionaria argumentó que el otro punto que le preocupa de todo esto es la sostenibilidad de las finanzas públicas, para las que una caída abrupta del PIB para este año, y una magra recuperación para el próximo, no son un buen augurio.

“De hecho, al cierre de mayo se estima que la deuda alcance un nivel de alrededor de 53%, es decir, a pesar de no haber incrementado el endeudamiento público, la razón deuda-PIB ha venido creciendo y se espera que todavía para finales de este año continúe creciendo en niveles de alrededor de 60%, niveles que no habíamos visto prácticamente desde los años 80”, expuso.

Resaltó que hay otros dos factores que afectan de forma importante a las finanzas públicas: uno es Pemex, que hoy es la principal fuente de gastos del gobierno y no de ingresos; y otros requerimientos o presiones presupuestarias que tendrá la administración hacia adelante derivado de temas estructurales como las pensiones.

“Entonces, creo que es prematuro juzgar si va a ser más fuerte o no la crisis. Y en este sentido, yo diría que lo más importante, la única salida es buscar mecanismos para recobrar la confianza y reactivar la inversión en el país, que permita retomar el camino del crecimiento económico”, puntualizó.

Agregó que, a nivel global, la perspectiva que se tiene de la contracción, es la más fuerte desde la Gran Depresión, por lo que es incierto saber ahora cómo será la recuperación. “Lo que sí podemos decir es que va a ser diferenciada por región y por país, y dentro de cada país, por regiones locales”.

eduardo.juarez@eleconomista.mx