Puebla. Puebla. El director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Juan José Suárez Coppel, dio a conocer que en 2010 se duplicaron las tomas clandestinas utilizadas para extraer de forma ilícita el combustible de la Red Nacional de Ductos, al contabilizarse unas 700 tomas; sin embargo, reconoció que este problema no se va a reducir este año, sino aumentaría, ya que, estimó, podrían llegar a 1,000, lo cual significaría un alza del 43% con respecto a 2010.

Durante su ponencia denominada Lineamientos estratégicas de Pemex en el marco del Congreso Mexicano del Petróleo 2011, dijo que el incremento del robo de petróleo se debe a que la paraestatal ha tenido una mayor capacidad de respuesta para cancelar las fugas provocadas, por lo que se realizan de forma más frecuente.

No obstante, pese a que existen más tomas clandestinas, afirmó, se ha reducido el material sustraído de Pemex debido a la capacidad que ha tenido de bloquear rápidamente las mismas.

Explicó que este ilícito se lleva a cabo por la delincuencia organizada y no sólo por bandas aisladas. El problema de las tomas clandestinas se ha recrudecido desde mediados del año pasado, y pasó a ser realizado por el crimen organizado y ya no tanto por bandas aisladas .

El funcionario federal no precisó la cantidad de combustible que fue sustraído de diferentes ductos el año pasado ni a cuánto ascendieron las pérdidas económicas por dicha situación para Pemex y, al finalizar su ponencia, ante los medios de comunicación se negó a profundizar sobre el tema.

Apenas alcanzó a hablar sobre el gasto total que la paraestatal hizo para reparar los daños de la explosión de ductos –sucedida en diciembre pasado en San Martín Texmelucan, el cual ascendió a 120 millones de pesos, de los cuales 28 millones de pesos fueron otorgados a los familiares de las 29 personas que fallecieron a raíz del accidente y el resto se utiliza, principalmente, para la re-construcción de infraestructura pública y viviendas afectadas.

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