Tras la crisis financiera del 2009, Corea del Sur pasó de la séptima a la segunda posición como proveedor de automóviles en el mercado mexicano, sólo superado por Estados Unidos.

En el 2010, superó a España; en el 2011, a Brasil, y en el 2012, a Canadá, Alemania y Japón, todos ellos con la ventaja de exportar vehículos libres de aranceles a México.

En contraste, Corea del Sur tuvo que pagar aranceles de 30% para poder introducir autos al mercado mexicano en el 2011 y 20% en el 2012.

La Asociación de Comercio Internacional de Corea del Sur (KITA, por su sigla en inglés) previó en un reporte a finales de enero pasado que las exportaciones de su país seguirán creciendo en los próximos años.

La mejora de competitividad en los autos producidos localmente, los sistemas de cooperación estables entre los fabricantes de autopartes y los armadores de automóviles y un ambiente favorable para las exportaciones apoyarán las exportaciones automotrices, incluso en medio de una intensa competencia global , previó Hong Ji Sang, analista de KITA.

De enero a octubre del 2012, México importó 74,273 automóviles originarios de Corea del Sur por un valor de 677 millones de dólares, lo que representó alzas interanuales de 49.7 y 38.9%, respectivamente.

KITA, la más grande organización empresarial en Corea del Sur, con 71,000 compañías afiliadas, prevé que las exportaciones surcoreanas de autos crecerán más en países emergentes, como China, Indonesia y Rusia.

rmorales@eleconomista.com.mx