El plan de negocios de Petróleos Mexicanos (Pemex) no sólo es insuficiente, sino que tendrá un “alto riesgo” de presiones a las finanzas públicas del país y existe la posibilidad de degradar la credibilidad de la empresa, puesto que la oferta no es atractiva para las empresas petroleras, advirtió Gustavo de Hoyos, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

“La oferta para la participación de inversionistas privados se limita al mismo modelo contractual de servicios que no ha funcionado en el pasado, debido a que no es suficientemente atractivo para las empresas petroleras grandes del sector. Los farm-outs y nuevas rondas de licitación, aparentemente quedan fuera”, reprochó el dirigente patronal.

El sector patronal hace un llamado a la Presidencia de la República para rectificar el Plan de Negocios de Pemex e iniciar un programa emergente de reactivación con inversión pública y privada, en el corto plazo.

“Las empresas del sector están listas para invertir en exploración, almacenamiento y distribución de hidrocarburos y petrolíferos”, sostuvo.

Gustavo de Hoyos cuestionó que en el nuevo plan de Pemex no se vea “la mano del nuevo secretario de Hacienda” (Arturo Herrera), por lo que urge  reevaluar las decisiones poco acertadas que ha adoptado, para revertir la desaceleración marcada de la economía.

“Se corre el riesgo de que las calificadoras de riesgos degraden las notas de Pemex”, alertó.

La Coparmex considera que una de las principales limitantes de la estrategia presentada para Pemex es que no ayudará a incrementar la participación de la inversión privada para generar mayor producción petrolera y recuperar la credibilidad de Pemex.

Refirió que las proyecciones de la producción son “muy optimistas” por parte del gobierno federal, que  apuntan a alcanzar 2 millones 697,000 barriles diarios hacia 2024, mediante la explotación de 22 “nuevos” desarrollos, algo que nunca ha ocurrido.

Hay que recordar que la producción de México llegó a 3.4 millones de barriles diarios en 2004, gracias a que Cantarell llegó a su pico de 2.2 millones de barriles. Posteriormente, parte de la declinación de Cantarell fue cubierta con la producción de Ku-Maalob-Zaap que llegó a un pico de 850,000 barriles hace algunos años.

De Hoyos  consideró que el plan del gobierno de Andrés Manuel López carece de propuestas concretas para hacer frente a la fragilidad financiera de Pemex, mientras que no podrán resolverse los principales problemas estructurales de la petrolera.