La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) se pronunció en contra de una política generalizada de rescate financiero de los gobiernos estatales endeudados y sugirió revisar la Ley de Coordinación Fiscal y corregir la política actual.

En la Coparmex no estamos de acuerdo en que los recursos de todos sirvan para subsidiar y rescatar a los gobiernos que han actuado con irresponsabilidad financiera , expresó su dirigiente Juan Pablo Castañón.

Insistió en que el sector privado no puede estar de acuerdo con una política generalizada de rescate financiero a gobiernos que sean irresponsables en la colocación y liquidación de créditos, porque con ello se sentaría un precedente negativo que no incentivaría la disciplina fiscal.

Y es que, refirió, en 25% de las entidades federativas del país, el nivel de deuda es tan grande que ni con todos los recursos que reciben de las participaciones federales alcanzaría para liquidarla.

En el documento semanal denominado Señal Coparmex, destacó que Coahuila es el estado con mayor deuda al ascender a 299% de las participaciones federales en 2012, seguido por Quintana Roo con 225% y Nuevo León con 186%.

De ahí le siguen Chihuahua con 124%; Nayarit con 116%; Veracruz con 112%; Michoacán con 102% y Sonora con 100%, entre las entidades con mayor endeudamiento.

Refirió que actualmente el monto total de la deuda subnacional es de 406,765 millones de pesos, su vencimiento promedio es de 17 años y se enfrenta una tasa de interés promedio de 6.4% anual.

Los años de mayor crecimiento de la deuda en estados y municipios fueron 2009 a 2011, con tasas de 24 y 25% de incremento, por lo que casi se duplicó el monto total de las obligaciones financieras estatales.

En el caso de municipios, el año pasado su deuda alcanzó 43,647 millones de pesos, cuyo 50% se concentra en apenas 20 municipios del país.

La falta de responsabilidad financiera en ese orden de gobierno tiene a varios municipios en el buró de crédito, lo que les impide el acceso al financiamiento y les dificulta el impulso al desarrollo, refiere la Coparmex.

Debido a esta situación, el presidente del organismo patronal señaló la necesidad de revisar la Ley de Coordinación Fiscal que permite el uso de participaciones federales como garantía para la colocación de créditos.

Debemos analizar con todo rigor las condiciones para acceder a este tipo de financiamiento y exigir a los diputados locales que asuman la responsabilidad en la revisión de los préstamos que solicitan los gobiernos, pues es responsabilidad del congreso estatal aprobarlos o no , puntualizó Castañón.

Explicó que no se trata de que los gobiernos estatales ya no pidan créditos, sino que éstos sean sustentables en el tiempo y sirvan para el desarrollo y nunca para el gasto corriente.

Debemos buscar que los estados incrementen su capacidad recaudatoria para que accedan al crédito sólo para financiar proyectos productivos de largo plazo , acota.

Sin embargo, advirtió, los impuestos extraordinarios o los incrementos injustificados de impuestos ya existentes en los estados no son el camino para elevar la capacidad recaudatoria estatal y municipal, porque no brindan certidumbre a los inversionistas y reducen la competitividad de las comunidades.

Antes de aumentar los impuestos, se debe pensar en reordenar las finanzas; recortar gastos innecesarios y revisar la estructura de gastos en prestaciones y en personal.

En el orden municipal, señaló que es posible elevar la recaudación del impuesto predial con la participación de ese nivel de autoridades en programas estatales para la actualización de registros catastrales.

Asimismo, al elevar las tasas con un umbral de exención suficientemente alto, que logre un esquema progresivo indispensable en un país con enormes desigualdades.

Para elevar la transparencia y rendición de cuentas, aclara la Coparmex, la participación de la sociedad es indispensable, no sólo porque es destinataria de las acciones de gobierno, sino porque puede consolidarse en vigilante.

Lo anterior, a través de Consejos Ciudadanos y revisando que las finanzas estatales y municipales se mantengan en orden; que los préstamos a los que se recurren en el orden local estén justificados y promuevan el desarrollo sin hipotecar el futuro de los mexicanos, añade.

klm