El control de precios en el gas LP puede ser el inicio de una política para generalizar la práctica gubernamental en otros insumos energéticos y en artículos de la canasta básica o de primera necesidad, lo cual genera incertidumbre entre el sector empresarial para continuar con sus proyectos de inversión, alertó José Manuel López Campos, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur).

Argumentó que lo más conveniente es que haya reglas claras, competencia y regulación del Estado para que exista una operación competitiva y de menores costos, ya que el tope en los precios puede generar incertidumbre para extenderse a otros productos, bienes y servicios. “Eso no da certeza a distribuidores ni productores y a todos los que forman parte de empresas ligadas al petróleo o de otras partes de energía, pero también podría suceder con artículos de la canasta básica”, sostuvo.

En entrevista con El Economista, López Campos dijo que el gobierno federal no debería crear nuevas empresas dependientes del Estado, sino abrir la competencia a más actores, en donde la Concanaco y la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicios y Departamentales (ANTAD) podrían ser partícipes como puntos de venta directa que traería consigo un menor precio al consumidor.

El dirigente de la Concanaco recordó que el planteamiento proviene de años anteriores, pero no ha permeado. De esta manera, el comercio organizado o las cadenas de tiendas podrían expender los recipientes pequeños de gas LP, domésticos, no de volumen, para ampliar los puntos de ventas y con ello, disminuir los costos de distribución, que impactaría en el precio del consumidor.

El tope de precios “nunca ha sido una forma efectiva de solucionar la oferta y demanda del costo de los productos en México; ya hemos pasado por esta experiencia y en los años 70´s había más de 1,200 empresas del estado, y sabemos cómo terminaron, de que se fueron privatizando. Esperamos que esta medida sea temporal, en tanto se encuentran mejores soluciones para esta situación”, estableció José Manuel López.

El mercado se auto regula y si el problema está en malas prácticas comerciales o monopolios regionales, la solución está en abrir la oferta, que haya más competidores y que la competencia sea la que defina los costos.

Con todas las medidas que significan, se podría abrir a la venta a empresas afiliadas a Concanaco y la ANTAD, y como en otros países, donde el aumento de la oferta permita que haya más competidores.

Cualquier precio de los energéticos es preocupante para el comercio, servicios y el turismo, sostuvo, aunque admitió que la reducción de precio por el tope ha beneficiado a algunas empresas del sector comercio y turismo.

No obstante, el gas LP, como todos los derivados del petróleo, están sujetos a unas variables que no dependen únicamente del eslabón público, están sujetos al precio internacional del crudo, del tipo de cambio, a lo que cuesta distribuirlos y comercializarlo.

kg