En la práctica se mantienen los contratos de protección, así lo constataron los congresistas de Estados Unidos que visitaron México y cuyo informe, entregado el 26 de julio, refiere que los trabajadores mexicanos siguen sin enterarse del contrato de trabajo que fue firmado a sus espaldas.

“Creemos que el informe deja claro, por un lado, el reconocimiento de parte de los Demócratas de la voluntad política y los esfuerzos del gobierno de Andrés Manuel López Obrador para avanzar en los temas laborales y ambientales, pero por el otro lado de los enormes obstáculos y la fuerte resistencia de las empresas, los sindicatos de protección, y algunos políticos”, comentó en entrevista  Benjamin Davis, director de Asuntos Internacionales del Sindicato de Metalúrgicos United Steelworkers de Estados Unidos y Canadá.

En una carta entregada al presidente de Goodyear refieren que hay avances en tecnología, pero persiste la práctica firmar con sindicatos corporativos contratos de trabajo, por ello, “es probable que los Congresistas insistirán en tener mecanismos de cumplimiento en el tratado que permitan identificar y castigar violaciones de los derechos establecidos en ello mismo y en las leyes mexicanas, y también en ver avances concretos en casos específicos”, agregó Davis.

En el documento apuntan que la visita sirvió para informar sobre las negociaciones con el gobierno mexicano, “es importante para nosotros ver las condiciones laborales en México y escuchar directamente a los trabajadores mexicanos, especialmente en los sectores manufactureros que han experimentado el mayor nivel de subcontratación de los Estados Unidos”.

Añadieron que “lo que está sucediendo en Goodyear destaca los problemas profundamente arraigados con el mercado laboral de México. Los trabajadores son maltratados y reciben salarios que son sorprendentemente bajos, a la luz de la riqueza de México en relación con otros países latinoamericanos donde los salarios promedio de los trabajadores son en realidad más altos”.

Hay contratos, pero no revisiones

De acuerdo con el reciente análisis “La negociación colectiva en México. Desafíos y alcances”, el especialista Pablo Franco indica que actualmente “los sindicatos registrados en las Juntas de Conciliación y Arbitraje, en su mayoría, son únicamente firmadores de contratos colectivos de trabajo. A cambio, reciben pagos económicos de parte de las empresas, un negocio lucrativo para quienes operan esta práctica extendida en México”.

Según el especialista las estadísticas oficiales no demuestran necesariamente que exista una negociación colectiva activa y un diálogo social fluido, “las cifras deben ser consideradas como un indicador, en este caso, alejado de una realidad sindical democrática. Al inicio de 2019 existen alrededor de 50,000 contratos colectivos registrados en la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje”.

Durante el año 2018 se depositaron 7,440 nuevos Contratos Colectivos de Trabajo y se celebraron 5,005 convenios relativos principalmente a revisiones salariales y contractuales de empresas de jurisdicción federal.

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