Las posiciones netas especulativas del peso contra el dólar estadounidense en la Bolsa de Valores de Chicago (CME por sus siglas en inglés) se ubicaron en su peor nivel desde febrero del 2017, con 59,700 contratos en contra de la moneda mexicana, apostando por una mayor depreciación del peso.

Con este nivel se encuentra en su peor nivel en el 2021 y no se había visto un nivel similar desde febrero del 2017 cuando alcanzó los 62,000 contratos en contra, cada contrato por 500,000 pesos.

En el 2021, la última vez que estuvo en terreno positivo, es decir, que los especuladores apostaban por una apreciación de la moneda mexicana fue el 12 marzo con solo 1,900 contratos a favor y el 30 de abril con solo 1,000 contratos hacia la apreciación de la moneda mexicana.

El inicio del tapering de la Fed de Estados Unidos, las presiones inflacionarias y el fortalecimiento del dólar como activo de refugio para los inversionistas, son los factores que han impactado a la moneda mexicana.

De hecho, el índice dólar, que mide la fortaleza de esa divisa frente a una canasta de seis monedas de referencia, tiene un incremento de 6.90% en el 2021, y se ubica en 96.15 puntos, su nivel más alto en el año.

Dicha fortaleza del billete verde se reflejó en la paridad cambiaria en las últimas semanas, pues hasta el viernes se ubicó en 21.3734 pesos por dólar, de acuerdo con Banco de México, con lo que acumula una depreciación para el peso de 7.13% en lo que va del presente año.

Carlos González, director de Análisis Económico de Grupo Financiero Monex, dijo que “el fortalecimiento del dólar es debido al inicio del retiro de los estímulos de política monetaria de la Fed y a la desaceleración en el desempeño de las economías emergentes mantendrán presiones alcistas sobre la paridad cambiaria peso-dólar en el mediano plazo”.

Ramsé Gutiérrez, codirector de Inversiones de Franklin Templeton México, explicó que “México tendrá posiblemente su peor año inflacionario desde el 2000, con una inflación cercana o incluso por encima del 7%, esto ante la escasez de automóviles, volatilidad en las materias primas, la evolución de la pandemia y el aumento al salario mínimo para enero del siguiente año que podría hacer que la inflación siga sorprendiendo y tarde más de lo esperado para regresar a los niveles objetivo de Banxico”.

“Consideramos que el índice de la divisa americana superará los 100 puntos hacia mediados de 2022, y que la moneda mexicana tendrá presiones de depreciación sostenidas durante el próximo año”, dijo el especialista de Monex.

Perspectivas

“Pensamos que el regreso a cotizaciones superiores a los 22.00 pesos es muy probable. De momento, los movimientos en las tasas locales han facilitado ajustes de volatilidad limitada y pensamos que, de mantenerse la postura de apretamiento al interior de la Junta de Banco de México, el peso mexicano cerrará 2021 en 20.85 pesos y 2022 cerca de 21.70 pesos por dólar”, concluyó el director de análisis de Monex.

Alejandro Padilla, director Ejecutivo Análisis Económico de Grupo Financiero Banorte, comentó que “el ánimo de los inversionistas está determinado principalmente por noticias sobre la implementación de medidas de distanciamiento social en Europa y la propagación de la variante Ómicron por el mundo”.

El experto de Banorte dijo que “esta situación se ha dado en un contexto de deterioro en la dinámica de inflación y revisiones a la baja en las expectativas de crecimiento, lo que ha impactado la valuación del peso mexicano”.

“Para la siguiente semana tenemos un estimado un rango entre 21.00 y 22.00 pesos por dólar, reconociendo un espacio de mayor resistencia para mayor recuperación para la moneda mexicana”, aclaró Alejandro Padilla.

ariel.mendez@eleconomista.mx