La empresa de equipamiento automovilístico alemana Continental decidió vender una fábrica cercana a Barcelona, en España, y presentará a principios de febrero un plan para despedir a sus 760 empleados, señaló este miércoles una fuente sindical.

Este plan se enmarca en la supresión de 5,500 puestos de trabajo de su plantilla mundial anunciada en noviembre por Continental, segundo proveedor global de la industria automovilística, que emplea a 240,000 personas.

"Nos dijeron que querían abandonar la planta y que estaban buscando compradores. Hoy nos comunica que el día 5 de febrero nos presentará de manera oficial un expediente de extinción para acordar la posible salida de 760 empleados", declaró a la AFP Josep Rueda, representante del sindicato Comisiones Obreras (CCOO).

"Todavía no se ha avanzado en la cuestión de las empresas interesadas en la compra de la planta" situada en Rubí, cerca de Barcelona, precisó el sindicato en un comunicado.

CCOO prevé una jornada de huelga en la fábrica el viernes.

La planta de Rubí actualmente fabrica sobre todo "productos para los coches que van a morir con el tiempo por la electrificación" de los automóviles, comentó Rueda, lamentando que la firma no quiera reconvertir la fábrica.

Los representantes de Continental Automotive Spain no pudieron ser contactados este miércoles.

Mientras laindustria automotriz apuesta por los vehículos eléctricos, Continental busca concentrarse en "actividades de crecimiento y de futuro" como la fabricación de neumáticos o el automóvil autónomo y conectado.

El proveedor de equipos anunció pérdidas netas de casi 2,000 millones de euros en el tercer trimestre debido a la depreciación de ciertas actividades afectadas por un mercado en caída por el Brexit y los conflictos comerciales.