Las compras de los hogares mexicanos reportaron un inicio de año con crecimiento de 2%, su menor crecimiento para un enero desde el 2014, cuando crecieron 0.9%; en esta ocasión golpeadas por una caída en la compra de bienes de origen nacional, informó el indicador mensual del consumo privado en el mercado interior (IMCPMI) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Respecto al mes inmediato anterior, el crecimiento del indicador del consumo privado registró una aceleración de 0.1 puntos porcentuales.

La merma que existió este enero para los hogares fue una inflación de 5.5% en enero, y como reflejo está que el índice de confianza al consumidor se contrajo 3.1%, con variaciones negativas en cuatro de sus cinco componentes, siendo la más pronunciada la pregunta de cómo ven la situación económica del país dentro de un año. El total de bienes y servicios de origen nacional del IMCPMI creció 1.3%, impulsado por la rama de servicios, que se expandió 3%; mientras la compra de bienes se contrajo 0.3%, su segunda al hilo.

Ligada a esta contracción, al inicio de año las ventas de vehículos ligeros cayeron 11.5% respecto a enero del 2017, con 109,145 unidades comercializadas, reportó la Asociación Mexicana de Distribuidores Automotrices (AMDA).

Guillermo Rosales, director de la AMDA, expresó que dichos resultados “no cambian la expectativa del mercado automotor para el 2018 —estima la venta de entre 1 millón 453,000 unidades en el escenario bajo—, en la que se espera un primer semestre marcado por la incertidumbre ante el periodo electoral mexicano, la renegociación del TLCAN y el proceso de ajuste en el combate a la inflación”.

Asimismo, las ventas a unidades iguales de los afiliados a la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales, crecieron en enero 3.9%, su inicio de año más bajo en cuatro años.

“La desaceleración en el consumo se relaciona con la aceleración que se registró en la economía mexicana, donde el salario real cayó”, comentó el analista de Banorte Ixe Valentín Mendoza, quien estimó que para la primera mitad del año podríamos estar viendo un dígito medio (crecimientos de 5%), en los indicadores de consumo, siempre y cuando la tendencia de la inflación continúe a la baja y ello ayude en la generación de ticket; teniendo para la segunda mitad del año repuntes que podrían ser significativos una vez liberada la tensión de las elecciones y la vista puesta en el Mundial de Futbol.

Por su parte, la compra de bienes importados del IMCPMI volvió a presentar doble dígito, aunque con una baja de ritmo respecto a diciembre; creció 10.2% en enero.

En cifras originales, el IMCPMI creció 3.2%, con el que apunta hacia un nuevo ciclo de crecimiento del consumo privado, impulsado por la favorable evolución anual tanto de los precios al consumidor como del crédito al consumo, ambas impactando positivamente en toda la gama nacional, incluso del segmento de más alto precio que había mermado su evolución en los últimos meses,opinó Luis Armando Jaramillo-Mosqueira, analista de Scotiabank análisis.