El sector comercio establecido en México garantizó que no habrá incrementos al consumidor en los precios de productos agroalimentarios y aceros importados de Estados Unidos, los cuales a partir del pasado martes tienen arancel de hasta 25 por ciento.

José Manuel López Campos, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur), precisó que a pesar de los aranceles impuestos a productos importados de Estados Unidos y de gran demanda en el mercado mexicano, como lo es la carne de cerdo, algunos quesos como el gouda o parmesano, la papa y la manzana, su precio al público no se incrementará.

Mencionó que los empresarios realizan ajustes generales en sus costos de operaciones, recurren a compras nacionales; además, importarán los productos de terceros países para no afectar a los consumidores, ni el precio ni desabasto.

“La iniciativa privada de manera solidaria plantea estrategias para evitar que se eleven los precios de las importaciones a las que se aplicaron aranceles”, incluso, dijo, se ha recurrido a que los productores nacionales surtan la demanda de productos.

México abrió un cupo de importación para la carne de cerdo por 350,000 toneladas para cubrir la demanda del consumidor mexicano, sin registrar alzas en los costos.“No hay razón para elevar costos, por lo que el consumidor puede estar tranquilo en sus compras domésticas diarias”, indicó el presidente de la Concanaco.

Esta situación, señaló, es fácilmente comprobable por la reducción que incluso se ha registrado en el crecimiento de la inflación, que pasó de tener un índice anualizado de 6.77% en diciembre del 2017 a 4.55% en abril pasado.

López explicó que la volatilidad en el tipo de cambio, registrada en los últimos días, no influye de manera permanente en el valor de los productos, porque es una situación temporal y los precios se modifican en función de la inflación y la productividad de las empresas.

El presidente del Consejo Nacional Agropecuario, Bosco de la Vega, dijo que el compromiso es no afectar precios al consumidor, por lo que se recurrirá a la eficiencia, mantener precios y a traer importaciones de otros países. En tanto, Vicente Yáñez, presidente de la ANTAD, comentó que en caso de que llegaran los productos con incremento en precios desde el productor, las tiendas lo reflejarán, pero al estar inmersos en una economía de mercado y con competencia, quizá no habrá impacto.

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