México enfrenta rezago ante sus competidores más fuertes por no contar con una política industrial, pues tan sólo el retraso con Japón es de cuatro décadas en la aplicación de políticas de apoyo de pequeñas y medianas empresas y desarrollo industrial. Mientras, aunque en China su política es joven, ya cuenta con una estrategia de apoyos enfocados a sectores industriales, comerciales y de servicios, criticó Francisco Funtanet, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin).

Ante la necesidad de una política industrial el representante del aparato productivo nacional planteó revisar en México la clasificación de las políticas que distinguen tamaño de la empresa (grande, mediana, pequeña y micro), medir a qué velocidad crecen y proveeduría con potencial de realizar cadenas productivas, a fin de conocer las especificidades sectoriales y regionales de éstas.

Al presentar su libro Visión industrial, el líder empresarial advirtió que para acelerar el crecimiento de México no se necesita un acto de voluntad, sino un programa industrial concertado y transversal por los distintos sectores, con metas precisas e instrumentos eficaces, que permitan articular un aparato productivo debidamente pertrechado para enfrentar la competencia a partir de mano de obra de calidad, tecnología de punta, soporte crediticio, infraestructura moderna y cadenas de valor sólidamente articuladas a escala regional y sectorial.

Desde su perspectiva, el Sistema de Información Empresarial Mexicano (SIEM), junto con encuestas, censos y otras fuentes estadísticas deben aportar información estadística de las empresas, su base legal, número de empleados, producción, pago de remuneraciones e impuestos, valor agregado y exportación e importación, con lo cual se definan apoyos direccionados, como lo hacen China o India.

En Japón y la India se reconoce a las empresas que requieren un tratamiento distinto, a las que son parte de una cadena de proveeduría y a las que producen un bien que llega a los consumidores como producto terminado , indicó el líder de los industriales.

México puede y debe avanzar hacia un crecimiento vigoroso y sostenido, a partir de una planta productiva sólida, moderna, integrada y con mayor capacidad para generar empleos permanentes y cada vez mejor remunerados, agregó el presidente de la Concamin en su discurso.

Para los industriales es fundamental que las autoridades amplíen el peso del mercado interno como motor de crecimiento económico, a partir del aprovechamiento integral de las compras gubernamentales federales, estatales y municipales, por tratarse de un poderoso instrumento para el desarrollo de proveedores nacionales y la integración de cadenas productivas.

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