El Covid-19 ha marcado cambios en el mundo sin precedentes y aunque efectivamente el turismo es uno de los sectores más resilientes, esto puede ser 15 veces más grande que la crisis en el sector que se vivió en 11 de septiembre del 2001, cuando el derrumbe de las Torres Gemelas en Nueva York, consideró Natalia Bayona, quien lidera la estrategia de innovación y transformación digital de la Organización Mundial del Turismo (OMT).

En entrevista con El Economista, explicó que se espera una caída más o menos del 79% del turismo en este año. “Depende de cuándo se dé la reapertura al turismo internacional, si se abre en agosto la pérdida es del 60%, en septiembre es del 70% y si es en diciembre sería del 80 por ciento. Ninguno de los panoramas es positivo, pero es la situación en la que nos encontramos, sin duda veníamos de 1,500 millones de turistas, siendo uno de los sectores más dinámicos del mundo y que emplea a un mayor número de jóvenes y de mujeres”.

Bayona consideró que la crisis del Covid-19 aceleró los retos que anteriormente ya se tenía en el turismo. Uno de los retos actuales es recuperar la confianza. “Estamos en un momento clave para recuperar la confianza, hay incentivar a que los turistas viajen a diferentes destinos, esto no es un reto nuevo, cuando los países han tenido crisis de seguridad. Para nosotros, la recuperación de confianza siempre ha estado ahí, el tema es que es la primera vez que todos los destinos del mundo tienen el mismo problema de seguridad”.

Otro reto tiene que ver con la sostenibilidad. “Este reto lo veo positivo, veníamos de momentos en donde existía una crisis de éxito, es el caso de las grandes capitales europeas: Barcelona, París, Londres, Ámsterdam. Donde ya los locales estaban sufriendo overtourism (fenómeno en el que un destino popular o un lugar de interés turístico sea invadido por turistas de manera insostenible) donde los mismos locales ya no se sentían a gusto con el turismo que estaba recibiendo. Es momento de repensar, cual es el tipo de turismo que queremos. Un turismo más sostenible, que incluya a las comunidades, a los ciudadanos, más amigable con el medio ambiente, democrático e innovador”.

Para Bayona, un tercer reto es la innovación. “En la revolución de las startups, los emprendedores desarrollan soluciones, que transforman los diferentes sectores de la economía, de ahí nace Airbnb, Uber, Cabify, entre otros. El reto que teníamos antes del Covid-19, es que dichas startups y dichos emprendedores trabajaran proactivamente con las aerolíneas, con el hotelería y los tours operadores. Empresa grande de turismo que se respete tiene un fondo de capital de riesgo o una aceleradora dentro de su empresa, por ejemplo: Amadeus, Marriott, JetBlue, Grupo IAG (International Airlines Group) con Iberia, British Airways, Air France, Lufthansa”.

Por último, la creación de empleos. “Deben ser empleos que gracias a la tecnología se empiezan a crear (ciberseguridad, gestión de eventos digitales, analistas de big data, entre otros) y la intención es mantener los empleos tradicionales, que están en riesgo”.

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