Luego de que este lunes la firma de capitales colombianos ISA Interchile anunciara la presentación de una solicitud de arbitraje ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), tras millonarias multas por retrasos en la megalínea Cardones-Polpacio, la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei) informó en un comunicado que fue notificada de la demanda, acción que alega la violación del capítulo de inversiones del Acuerdo de Libre Comercio suscrito por Chile y Colombia.

En el escrito, el subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales, Rodrigo Yáñez, señaló que Chile presentará sus argumentos ante las instancias pertinentes, una vez haya tenido la oportunidad de analizar a fondo la solicitud de arbitraje notificada.

"Chile tiene una trayectoria indiscutida como un país receptor de inversión extranjera que ofrece a sus inversionistas un trato acorde con sus obligaciones internacionales. Chile es un país con un marco legal y regulatorio claro y estable, con instituciones sólidas, en el que las garantías ofrecidas, tanto a nivel nacional como internacional, se encuentran plenamente vigentes y el Estado de Chile las cumple a cabalidad", aseguró.

ISA anunció este lunes que presentó una solicitud de arbitraje ante el organismo internacional (dependiente del Banco Mundial) por el proyecto de transmisión eléctrica Cardones-Polpaico, que une Atacama con la Región Metropolitana y que es el más grande construido en el país a la fecha. La empresa incurrió en retrasos de 135 y 499 días para la finalización de los tramos 2 y 3 del proyecto, respectivamente.

La compañía indicó en un comunicado que la decisión fue tomada "luego de agotar diversas instancias de diálogo", en las que no logró "llegar a un acuerdo con el Estado de Chile sobre las razones que ocasionaron el retraso en la entrada en operación". Pues argumentó que los retrasos se debieron a “causas de fuerza mayor”. "Enfrentamos diversos contratiempos como la toma de algunas de las torres de alta tensión en la zona de La Dormida”. Según la empresa, el Ministerio de Energía ha cobrado multas por US72.8 millones por la demora en la entrada en funcionamiento de dos de los tramos, que fueron pagadas en febrero de 2020. Además, a la cifra se suman cobros de boleta de garantías con lo que el monto total bordea los US83 millones.

El conflicto se origina en medio de la construcción de la línea de transmisión eléctrica denominada Nueva Línea Cardones-Polpaico, que consta de tres tramos y entró en operación en mayo de 2019. La empresa incurrió en retrasos de 135 y 499 días para la finalización de los tramos 2 y 3 del proyecto.