La Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) indaga si una o varias empresas abusan o han abusado de su poder de mercado para desplazar indebidamente a sus competidores.

El órgano antimonopolios informó ayer 26 de noviembre, que inició una investigación de oficio identificada con el número de expediente IO-002-2020 por la posible realización de prácticas monopólicas relativas en el mercado de “abastecimiento y distribución al mayoreo de bienes de consumo, comercialización minorista de éstos y servicios relacionados”.

Como suele ser costumbre en estos casos, la Cofece no mencionó el nombre del agente o los agentes económicos investigados (para no interferir con el debido proceso de la investigaicón), pero esta semana Walmart de México y Centroamérica (Walmart) informó al público inversionista que había sido notificada por la Cofece de la investigación en comento. “El procedimiento que hoy se hace público tiene por objeto identificar si en el mercado investigado existen uno o varios agentes económicos con poder sustancial que podrían estar cometiendo prácticas monopólicas relativas”, informó la Cofece.

Las prácticas monopólicas relativas ocurren cuando una empresa que tiene el poder para desplazar a sus competidores les impide el acceso al mercado o establece ventajas indebidas. Algunas de ellas son las ventas atadas, exclusividades, negativa de trato, boicot, subsidios cruzados o discriminación de precios. En México, los agentes económicos que las cometen pueden ser castigados hasta con el 8% de sus ingresos anuales y con doble multa o desincorporación de activos en caso de reincidencia.

El pasado 4 de noviembre, la Cofece publicó el estudio “Estudio de Competencia en el canal moderno del comercio al menudeo de alimentos y bebidas”, en el que diagnosticó que en México la competencia en el mercado minorista no es vigorosa.

Aseguró que dentro del canal moderno las grandes cadenas minoristas pueden imponer términos y condiciones sobre sus proveedores (como retrasar los pagos o aplicar descuentos a estos), y agrega que este tipo de conductas genera incertidumbre a los pequeños proveedores y les transfiere el riesgo de que no se vendan los productos que el minorista ya adquirió, lo que impacta negativamente en sus finanzas

Según el análisis en 1,592 municipios, donde habitan más de 17 millones de personas, se verificó que “no hay tiendas de autoservicio y en 255 solo hay una tienda de autoservicio (sin considerar tiendas de conveniencia)”.

Además, identificó que 87% de las áreas de influencia con un sólo competidor corresponden a Walmart y que la empresa “no enfrenta competencia en casi la mitad de sus tiendas establecidas en zonas no urbanizadas”.

empresas@eleconomista.mx