Estados Unidos estableció cupos de importaciones estadounidenses de automóviles y autopartes originarios de México y Canadá en caso de que el presidente Donald Trump decida aplicar aranceles globales a esos productos.

Esto quedó pactado en cartas paralelas en el Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA, por su sigla en inglés), el cual reemplazará, de ser ratificado, al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Si Trump impone tarifas globales de 25% a esos productos, aduciendo preocupaciones de seguridad nacional, los cupos entrarían en vigor, al tiempo que excluiría a los vehículos de pasajeros, camionetas y autopartes de Canadá y México.

Estos últimos dos países obtendrían, cada año, una cuota de vehículos de pasajeros libres de aranceles de 2.6 millones de unidades exportadas a Estados Unidos cada año.

Durante las negociaciones, se filtró a la prensa que el cupo para las importaciones originarias de México que estuvieran por encima del límite de 2.4 millones de vehículos pagarían arancel.

Además, México obtendrá un cupo para exportar autopartes a su vecino del norte por 108,000 millones de dólares anuales, mientras que Canadá tendrá un límite para vender partes automotrices en el mercado estadounidense por 32,400 millones de dólares anuales, sin pago de aranceles en ambos casos.

El cupo de vehículos de pasajeros de Canadá permitiría un crecimiento significativo en las exportaciones de automóviles libres de aranceles desde Canadá, por encima de los niveles actuales de producción de alrededor de 2 millones de unidades, pero implica un comercio administrado.

El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, informó que México exporta anualmente alrededor de 1.7 millones de vehículos de pasajeros al mercado de Estados Unidos.

Trump pretende imponer tarifas globales de 25% a las importaciones estadounidenses de vehículos de pasajeros, camionetas y autopartes, una determinación que podría ocurrir en los próximos meses.

Durante la parte final de las negociaciones, Trump amenazó repetidamente con imponer aranceles a los vehículos y autopartes canadienses, si el gobierno federal no llegaba a un acuerdo con Washington sobre una revisión del pacto comercial continental.

Investigación, en curso

Como parte cercana a esa amenaza, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, inició el 23 de mayo una investigación sobre si las importaciones de automóviles, camionetas, autopartes y camiones livianos representan una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos, lo que podría concluir en la fijación de aranceles globales a esos productos.

El presidente Trump ha impuesto aranceles bajo tres leyes que permiten a la administración establecer restricciones comerciales basadas en ciertos criterios de manera unilateral: la Sección 201, sobre importaciones estadounidenses de lavadoras y productos solares; la Sección 232, sobre las importaciones de acero y aluminio en Estados Unidos, potencialmente automóviles y uranio, y la Sección 301 sobre las importaciones estadounidenses desde China.

La fabricación de vehículos de motor en los Estados Unidos ha cambiado significativamente desde que entró en vigor el TLCAN. Si bien la producción nacional de vehículos terminados en Estados Unidos ha fluctuado un poco, México se ha convertido en un importante centro de fabricación de piezas y vehículos motorizados, totalmente integrado en las cadenas de suministro de Estados Unidos y Canadá.

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