Monterrey, NL. Para el Clúster de Energía de Coahuila es preocupante que se importe alrededor de 80% del gas que se consume. Sin embargo, esta situación puede cambiar si se toman en cuenta las reservas de hidrocarburos no convencionales de gas de lutitas o gas shale que se localizan en la zona noreste del país.

“Esta situación puede cambiar radicalmente porque México tiene grandes reservas de hidrocarburos, incluidas las de hidrocarburos no convencionales, particularmente de gas de lutitas o gas shale localizadas en la región noreste, en las cuencas de Sabinas, Burros-Picacho, en Coahuila, y Burgos que comprende áreas del norte de Coahuila, Nuevo León y, mayormente, de Tamaulipas”, indica un comunicado del clúster.

Rogelio Montemayor Seguy, presidente del clúster, comentó en un reciente encuentro del sector que el gas es un componente de energía renovable y cuando se habla de transición energética, la que va a persistir es el gas porque es la más barata fuente primaria para generar electricidad.

“Cuando hablamos de la dependencia en materia de gasolinas que preocupa al gobierno (federal), que pudiéramos tener nuestra propia gasolina, no es tan grave. En cambio, con el gas estamos dependiendo en exceso de un sólo proveedor que es Estados Unidos y no tenemos capacidad de almacenamiento”, dijo Montemayor Seguy.

Recordó que durante los huracanes que han ocurrido en el Golfo de Estados Unidos, el país dejó de surtir gas con importantes impactos en costo, logística, para las empresas.

La Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) ha estimado que en el 2030 la proporción de las importaciones de gas podría llegar a 94 por ciento.

En el sureste se han hecho ya advertencias acerca de la escasez de gas. Los apagones ya empezaron en la península de Yucatán con impactos sumamente negativos en las actividades comercial y de turismo.

“Si realmente queremos alcanzar la soberanía energética es urgente que lo hagamos, tenemos que desarrollar recursos no convencionales (para la extracción de gas). Se puede hacer de manera segura, responsable, con el medio ambiente y las comunidades”, aseguró Montemayor Seguy.

El inconveniente

El clúster argumentó en el comunicado que el gobierno de México ha determinado que no se use la técnica del fracking o fractura hidráulica para extraer el gas no convencional, presumiblemente por sus consecuencias en el medio ambiente, a pesar de la evidencia de que los efectos de esta técnica son previsibles y controlables.

“Paradójicamente estas decisiones son contrarias a los objetivos del mismo gobierno de aumentar la producción de energéticos y reducir la dependencia en este sector”, indicó el documento.

En octubre del 2019 el presidente Andrés Manuel López Obrador enfatizó que su gobierno decidió no recurrir al fracking para la extracción de hidrocarburos.

“Lo tenemos descartado, nuestro plan se puede llevar a cabo sin la utilización de ese método que consideramos afecta al medio ambiente”, refirió.

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kg