El actual escenario de menor crecimiento y alza esperada del desempleo, como consecuencia de la crisis social iniciada el 18 de octubre, no estaría desalentando las perspectivas de los trabajadores chilenos de cambiar de empleador.

Así lo revela la última edición del Workmonitor, estudio de tendencias de la consultora de recursos humanos Randstad. El sondeo revela que 15.6% de los trabajadores declaró estar en una búsqueda activa de un nuevo empleo en el último trimestre del 2019, 2.5 puntos porcentuales (pp) de avance respecto al mismo periodo del 2018, cuando alcanzó 1.3 por ciento. Sin embargo, la cifra está lejos del máximo histórico del 2010, cuando 25% de los empleados aseguró estar buscando una nueva plaza laboral.

La mayor proactividad en la búsqueda de un nuevo empleo va de la mano, según Randstad, a un aumento en el temor a perder el empleo. Dicho indicador mostró un alza de 3.4 puntos en el último año, situándose en 8.6% de los consultados.

Esto implica una aceleración al evidenciar que, en el primer cuarto del año pasado, apenas 5.2% expresaba tener temor a perder su actual plaza laboral. Francisco Torres, director de Staffing & Outsourcing de Randstad, señala que el actual momento del país ha generado movimientos en el mercado, especialmente en las industrias más afectadas por el estallido social.

Situación por tramos

Los empleados más activos en la búsqueda de empleo son aquellos que tienen entre 45 y 54 años con 20%, ocho unidades más que hace 12 meses, lo que a juicio de Torres es “natural”, tomando en cuenta que son personas que tienen una empleabilidad más baja, y ante la posibilidad de quedarse sin trabajo prefieren sondear alguna opción que les permita conseguir mayor estabilidad.

“Lo que sí llama la atención es que seguramente son colaboradores que llevan bastantes años en su organización, por lo que incluso están dispuestos a perder los beneficios asociados a la antigüedad laboral”, opinó el experto. El siguiente rango es el de 35-44 años, con 18%, cuatro puntos más que el mismo trimestre del año anterior; seguido por aquellos entre 18 y 24 (15%); entre 25 y 34 años (13%), y aquellos mayores de 55 años (12 por ciento). Si bien, más personas están buscando una nueva oportunidad, la rotación laboral en Chile (porcentaje de encuestados que señaló efectivamente haber cambiado de empleo en los últimos seis meses) bajó a 20% el último trimestre del 2019, cuatro unidades menos que el periodo anterior y 1.5 puntos más bajo que hace un año.

A juicio del directivo, esto refleja que “pese al ímpetu de la fuerza laboral por encontrar un nuevo nicho de mercado, la tendencia en épocas de desaceleración suele ser disminuir la contratación, por lo tanto, no se están dando tantas posibilidades de cambio, es decir, hoy la oferta de profesionales es mayor que la demanda, lo que puede afectar el índice de remuneraciones”.

Según la investigación, las dos principales razones en Chile para cambiar de empleador son mejorar las condiciones vigentes, lo que tiene relación con temas netamente monetarios o tener mayor flexibilidad horaria; y por circunstancias organizacionales que afectan negativamente a la compañía, ambas con 28 por ciento.