El lunes en la comuna de La Reina, el presidente chileno, Sebastián Piñera, firmó la Ley de retiro de cables en desuso que permitirá sacar los puntos críticos de la denomina "basura aérea" de la vía pública.

El mandatario se comprometió a despejar 2,000 kilómetros de cableado a nivel nacional, concentrándose principalmente en lugares patrimoniales y sectores con mayor acumulación de red en las calles.

Según explicó Piñera, desde marzo hasta la fecha se han sacado 647 kilómetros, por lo que esta ley permitirá acelerar dicho proceso dada las multas a las empresas de telecomunicaciones y energía, que van desde los 5 millones de pesos hasta los 50 millones.

"Esta iniciativa nos permitirá tener ciudades más hermosas, pero también más seguras, porque los cables en desuso pueden representar un peligro", dijo el mandatario chileno.

Por su parte la ministra de Transportes y Tlecomunicaciones, Gloria Hutt, explicó que la Ley lo que hace es establecer un plazo de retiro de cableado a las compañías que, de no cumplirlo, serán las municipalidades las que podrán hacerlo facturando a las firmas de telecomunicaciones y energía por el trabajo.

Consultada por las diferencias entre municipios por el financiamiento del retiro de cableado, dijo que no será un problema, "porque los costos se traspasarán a las empresas, por ende, no necesita a los funcionarios municipales encargados de eso. Además hay que contabilizar que es un tipo de trabajo que requiere especialización, entonces no cualquiera puede hacerlo", sostuvo la titular.

Respecto a la proporción de despeje comprometida por el presidente, la subsecretaría de telecomunicaciones, Pamela Gidi, dijo que "es bajísimo el porcentaje de retiro de cableado en desuso, contra el que hay a nivel nacional, porque hay miles y miles de red desplegados, pero lo que importa es que ya hay un trabajo de casi 700 kilómetros de despeje, que corresponde a la distancia de la capital Santiago a Temuco".

La intendenta de Santiago, Karla Rubilar, dijo que a fin de año se espera sacar 250 kilómetros más, sin embargo, dijo que específicamente en la región metropolitana se trata de 1 millón de metros en desuso.

"Esto sólo representa a los puntos críticos, pero se atacarán los lugares que se consideran un riesgo para las personas como consultorios, colegios y plazas, además de barrios patrimoniales. Bajo eso debe haber mucho más", precisó Rubilar.

No obstante, están en un levantamiento de información para contabilizar la extensión que se deberá despejar, por lo que hizo un llamado a las municipalidades de constar los oficios de la intendencia para tener un número total.

Otro de los aspectos importantes sobre el despliegue de red, es el soterramiento de cableado el cual no está mencionado en la nueva ley. Sin embargo, Pamela Gidi indicó que aunque no está considerado en la normativa, si a los nuevos proyectos se les exigirán el despliegue de manera subterránea, por lo que gradualmente habrá un mayor avance en este aspecto.

41 horas

En la actividad el presidente Piñera se refirió además a la polémica indicación de las 41 horas que el gobierno incluirá en el proyecto de flexibilización laboral.

"El sentido último de esto es la calidad de vida, para que la gente sea más feliz y eso tiene mucho que ver con el trabajo, la familia y el tiempo libre. Por eso el proyecto de ley tiene como finalidad jornadas más cortas, reduciendo de 45 a 41 horas semanales promedio, pero también con más libertad, para que las personas puedan acomodar el mundo del trabajo a la familia, deporte o la cultura".

"Asimismo, no se perjudicará ni los empleos, ni los salarios de los chilenos, ese es el proyecto de ley que estamos impulsando y sé que la mayoría de los chilenos sabe que se trata de una gran paso para una vida más plena y feliz", añadió.