La industria automotriz argentina continúa con el freno de mano puesta. En mayo, con un promedio de 21 días hábiles de producción, las terminales radicadas en el país produjeron 30,280 vehículos. El número, si bien representa un empate técnico con abril —en rigor de la verdad, es 0.05% menor—, significó una caída de 35.3% contra mayo del año pasado, según difundió la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa). En consecuencia, desde enero, con casi medio año cumplido, el sector retrocedió 32.5%, a 137,266 unidades fabricadas en cinco meses.

Como ocurre desde el último trimestre del año pasado, las peores noticias provinieron del mercado interno. Durante el mes pasado, se comercializaron, en el circuito mayorista, un total de 27,947 vehículos, 1.8% menos que abril y 63.1% por debajo de un año antes, cuando las fábricas habían entregado 75,754 autos a sus redes comerciales.

De esta forma, las concesionarias recibieron 150,566 vehículos nuevos al cabo de cinco meses. La cantidad es una baja de 58.9% contra las ventas mayoristas entre enero y mayo del 2018. Vale recordar que, el año pasado, el mercado interno argentino registró el mejor semestre de su historia, con un total de 500,500 patentamientos, de acuerdo con las estadísticas de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina.

La devaluación —y posterior crisis— hizo que el mercado automotor, prácticamente, se desplomara en la segunda mitad del 2018. De haber iniciado el año con la proyección del récord de 1 millón de unidades vendidas, el sector lo finalizó en torno a 800,000 patentamientos. El cálculo inicial de la mayoría de los ejecutivos de la industria para el 2019 era en torno a 650,000 unidades, otra caída de 25% sobre el número final del 2018. La realidad, por ahora, muestra que, en cinco meses, el desplome supera 50 por ciento.

La industria arrancó el año con un stock de 250,000 unidades sin vender. Motivo por el cual la mayoría de las terminales bajaron la palanca, tanto en Brasil —proveedor de 60% de los autos que se comercializan en el mercado local— como en el país. Las fábricas locales, además, implementaron suspensiones por la caída de las exportaciones a Brasil, comprador de uno de cada dos autos ensamblados en Argentina. Aunque, en este caso, más que por motivos económicos —el mercado brasileño crecerá más de 11% este año—, la causa principal fue la migración del comprador de ese país, cuya demanda se concentra en modelos (compactos o utilitarios deportivos) que no son los que se producen en Argentina (principalmente, medianos y pick up).

Según Adefa, en cinco meses del 2019, Brasil fue el principal mercado.