La producción industrial de Brasil se derrumbó 10.9% en mayo respecto a abril, debido a una huelga de camioneros que en los últimos 10 días de ese mes paralizó al país, informaron fuentes oficiales.

El hundimiento fue particularmente sensible en los sectores de la fabricación de automóviles, que cayeron casi 30%, y de productos alimenticios (-18.1 por ciento).

La movilización de los camioneros —en protesta, entre otros motivos, por los altos precios del diésel— generó bloqueos en las principales carreteras del país y llevó a los ganaderos a tirar leche y sacrificar animales, medidas que tuvieron repercusiones en toda la economía de Brasil. De los 26 sectores que sigue el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), 24 se ubicaron en territorio negativo.

Las únicas dos categorías con cifras positivas fueron las del coque, los derivados del petróleo y los biocombustibles, y la industria de la extracción, segmentos que no dependen tanto de las autopistas para su transporte.

“Las huelgas alteraron el proceso mismo de producción, tanto a través del suministro de materiales básicos como en la logística de la producción”, afirmó André Macedo, economista del IBGE.

La caída general es, pese a todo, inferior a la previsión promedio de una baja de 14% establecida con base en 30 instituciones financieras y analistas consultados por el diario económico Valor.

Se trata del peor retroceso desde diciembre del 2008 (-11.2%), cuando la mayor economía latinoamericana enfrentaba los ramalazos de la crisis económica y financiera mundial.

En comparación con mayo del 2017, el retroceso fue de 6.6%, el mayor desde octubre del 2016 (-7.3%), cuando el país llevaba casi dos años sumido en la recesión, precisó IBGE.

En comparación con abril, todas las categorías registraron retrocesos, como bienes de capital (-18.3), bienes de consumo (-15.4%, con -27.4% en la subcategoría de bienes duraderos) y bienes intermediarios (-5.2 por ciento).

También perdieron terreno 24 de los 26 sectores examinados, empezando por la fabricación de automóviles, remolques y carrocerías (-29.8%) y de productos alimenticios (-18.1 por ciento).

Los únicos incrementos se dieron en la producción de coque, derivados del petróleo y biocombustibles (6.3%) y en las industrias extractivas (2.3 por ciento).

Los datos de abril redujeron bruscamente el ritmo de la recuperación industrial, que había crecido 2.5% en el 2017.

De enero a mayo, el aumento fue de 2% en comparación con el mismo periodo del año anterior. La comparación de enero a abril había sido de 4.5 por ciento.

En el acumulado de 12 meses, el crecimiento es de 3% (era de 3.9% en abril).

El mercado, que hace un mes preveía una expansión de la producción industrial de 3.80% este año, redujo la estimación a 3.17%, según la última encuesta semanal Focus realizada por el Banco Central (BCB).

La huelga de los transportistas, contra el aumento de los precios del diesel, acentuó además las previsiones de desaceleración de la recuperación económica de Brasil, afectada ya por las incertidumbres políticas de cara a las elecciones de octubre y por la inestabilidad externa.

El BCB recortó la semana pasada en 1 punto porcentual, de 2.6 a 1.6%, su previsión de crecimiento del PIB en el 2018. (Con información de AFP y Reuters)