América Móvil informó que su subsidiaria brasileña Claro aprobó la presentación de una oferta vinculante, en conjunto con Telefónica Brasil y TIM, para adquirir todo el negocio móvil propiedad del Grupo Oi.

“Después de analizar los datos y la información disponible sobre el negocio a ser adquirido, la oferta vinculante fue presentada por las partes indicadas anteriormente para la evaluación del Grupo Oi”, dijo América Móvil en un comunicado.

La oferta quedó sujeta a algunas condiciones, especialmente a la selección de las partes referidas como participante preferente, que les garantice el derecho a igualar la mejor oferta entre las presentadas en el proceso competitivo de venta del negocio móvil del Grupo Oi.

En caso de que se acepte la oferta y se cierre la adquisición, cada una de las partes interesadas recibirá una parte del negocio antes mencionado.

Oi es el menor de los cuatro grandes operadores de la telefonía móvil brasileña; los otros son Vivo de Telefónica, Claro de AMX y TIM, de Telecom Italia. Oi también está entre los de menores clientes en TV de paga y sus antenas, torres y demás fierros no se hallan entre los que están más al día.

Pero la empresa tiene más clientes e incluso advierte un mercado con mejores posibilidades a futuro que varios de los operadores establecidos en México.

En telefonía móvil es más chico que Telcel. Pero los casi 40 millones de usuarios móviles de Oi son más que los de una imaginaria combinación en una misma marca de los clientes de Movistar con AT&T.

Oi oferta un servicio de televisión de paga y Telmex no, y sus líneas en fijo sobrepasan a las de Megacable, Izzi Telecom y la misma Telmex juntas y todavía la cifra estaría a favor de Oi. Y en Internet, la marca carioca tiene el doble de abonados que Megacable e Izzi juntos; sólo Telmex tiene más accesos de banda ancha que Oi: 9.2 millones contra 5.2 millones de conexiones.

Oi, en resumen, tiene un alcance de 16.1 millones de hogares por la vía de sus redes fijas; una posibilidad de llegar directamente a 39.6 millones de brasileños por aire y a otros segmentos de población más a través de 691,000 casetas telefónicas públicas. Una eventual desconexión de Oi equivaldría a desconectar un país como Colombia o Argentina por número de usuarios y hogares.

Todo ello, sumado a que también cuenta con espectro en bandas de capacidad y cobertura, como las frecuencias de 400 y 1800 MHz, más las de 2.5 GHz, hacen de Oi un operador muy apetecible para crecer en cualquiera de esos negocios a escala nacional en el ya gigante Brasil.