Representantes de los candidatos a la Presidencia de la República presentaron por primera vez la agenda en materia de salud. La mayor coincidencia se encuentra en la perspectiva de elevar la inversión anual en salud hasta 9% del Producto Interno Bruto (PIB).

En lo que respecta a nuestro país, según el Estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sobre los Sistemas de Salud en México, el porcentaje actual del PIB que se destina a la salud es de 6.2%, una cifra menor a la del promedio del organismo, de 8.9 por ciento.

Este 2018 el presupuesto de egresos para el ejercicio fiscal dio a la rama de salud 122,557.3 millones de pesos, un crecimiento de 0.6% luego de dos años de recortes. En el marco del Foro Forbes Salud, Jorge Alcocer Varela, representante por la coalición Juntos Haremos Historia de Andrés Manuel López Obrador, aclaró que no se está pensando en desaparecer el Seguro Popular, y que la reestructuración para austeridad en gobierno será el apoyo principal para crecer la inversión en salud.

“La austeridad de la República va a lograr recuperar y aplicar de forma eficiente y transparente y sin corrupción a la salud. Es claramente una reestructuración de los servicios en cuanto a la corrupción con una recuperación de al menos 8% del PIB. Señalo que no vamos a desaparecer el Seguro Popular, va a tener una reestructuración, y ya tenemos calculado una base para ahorrar 50,000 millones de pesos para dar esa dirección al presupuesto”, señaló Alcocer Varela.

Por su parte, Salvador López Brito, en representación de Ricardo Anaya por la coalición Por México al Frente, centró su propuesta en equilibrar la dirección del presupuesto, pues expuso que las instituciones de salud de las Fuerzas Armadas y Pemex reciben más presupuesto que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) e Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

“Mientras el gasto per cápita anual de instituciones como Pemex o como la Fuerzas Armadas anda arriba de los 10,000 pesos por paciente, en lo que es el ISSSTE y el IMSS el gasto per cápita anda entre los 3,500 y 4,000 pesos. Ahí está la desigualdad de trato que se le da a la parte más pobre y marginada del país que atiende la Secretaría de Salud, y a través del seguro popular, el gasto per cápita para estos pacientes anda apenas en 1,100 pesos, estos son los rangos que tenemos que cerrar”, denunció López Brito.

En tanto, Luis Madrazo, representante de José Antonio Meade, de la coalición Todos por México, se pronunció por mejorar la infraestructura y hacer una reasignación de presupuesto conforme al horizonte de las proyecciones.

“Veamos qué necesidades hay y de ahí construyamos un sistema y economía que lo sustente. José Antonio Meade propone el programa Avanzar Contigo para acercarnos a las necesidades individuales de cada quién, eso significa tener el conocimiento, y hoy la tecnología lo permite, para saber lo que necesita cada persona a fin de asignar eficientemente el gasto, y después de eso tener políticas públicas eficientes, tiene que haber, ya que hay universalidad, fortalecer el Seguro Popular, y clínicas al 100”, concluyó Madrazo.

maria.rodriguez@eleconomista.mx