Suspender el proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en la zona de Texcoco es suspender el crecimiento del país, advirtió Carlos Slim Helú, presidente vitalicio de Grupo Carso.

Slim Helú recordó que el nuevo aeropuerto generará 60,000 millones de pesos en sueldos y 120,000 millones de pesos en compra de insumos.

Cuestionado respecto a si buscaría convencer a Andrés Manuel López Obrador, candidato por la coalición Juntos Haremos Historia, de continuar con el Nuevo Aeropuerto, dijo: “convencerlo ahorita no, no tiene por qué meterse, es un candidato. Que haga sus estudios, es una decisión que se tomó hace ya varios años”.

De acuerdo con Slim, el nuevo aeropuerto permitirá transportar a 60 millones de personas de inicio y, en 35 años, cerca de 125 millones. Mientras que, las pistas en Santa Lucía, que plantea López Obrador, sólo transportarían entre 35 y 45 millones de personas y “sería obsoleto en 20 años”.

López Obrador ha sentado en la agenda la construcción del nuevo aeropuerto. El candidato ha dicho que, de ser elegido presidente de México, cancelará el proyecto, debido a los “altos costos” que involucra (13,300 millones de dólares, según el último dato oficial).

Ante ello, y de cara al primer debate entre los presidenciables, Carlos Slim defendió la construcción del NAIM, pues, dijo, el proyecto detonará la inversión y crecimiento en la que ahora es una de las áreas más marginadas del valle de México.

“La discusión del nuevo aeropuerto no debe ser su valor, si cuesta más o menos, no se está comprando un coche, sino la inversión que se va a hacer y los beneficios que va a traer”, dijo.

Enfatizó que “va a permitir transformar a todos los habitantes de la zona. Va a detonar el desarrollo social y económico de la zona más marginal del país, es uno de los objetivos del nuevo aeropuerto. Tiene efectos muy importantes en mano de obra y gran derrama de compra de insumos nacionales”. Al preguntársele si le preocupa López Obrador, Slim respondió: “Me preocuparía y me daría miedo por lo demás que siga, porque si esto va a ser el criterio, yo creo que van a ser criterios equivocados de administración”.

“Hay riesgo de que se equivoque tomando pocos factores en las decisiones”, agregó el magnate.

El empresario recordó que él participa en la construcción del NAIM a través de CICSA, en consorcio con otras seis empresas, para la construcción de la pista 3 y del edificio terminal. Según sus cifras, la obra supone 4% de los ingresos de su brazo constructor y de 0.5% en el caso de todo el grupo.

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