México se ha contagiado de una tendencia global. Los hogares están aumentando sus compras en el canal mayorista, pues, durante el 2017, 37% de los hogares compró en éste, gastando anualmente 2,735 pesos, monto mayor al que se desembolsó en el canal moderno y el tradicional. Uno de los principales factores fueron los precios, reveló el estudio “The Growing Popularity of Cash & Carry in Latam”, de Kantar Worldpanel.

Mediante un comunicado, la consultoría detalló que históricamente este canal de venta era utilizado estrictamente por los comercios para abastecerse, pero la dinámica ha cambiado y hoy 46 millones de hogares en América Latina ya compran en estas tiendas. En el 2017, las ventas lograron incrementarse 20%, impulsadas principalmente por Brasil y Argentina, que representan 80% del gasto total de este canal. Analizando el comportamiento específico de México, la participación pasó de 4.4% en el 2016 a 4.6% en el 2017.

Los compradores en México se llevan principalmente alimentos como aceites, galletas, café, pan, entre otros, y lácteos como leche líquida y en polvo.

El secreto y principal motor de este crecimiento son los hogares que aumentan su gasto en el canal de un año a otro. En México creció debido a que los hogares incrementaron sus visitas al canal en un 6.5 por ciento.

“Este formato está creciendo exitosamente; además, se está adaptando para servir mejor al cliente: mejorando sus comunicaciones, el surtido, los productos y ofreciendo una mejor experiencia al comprador”, explicó Lilia Valdés, shopper & retail manager de Kantar Worldpanel.

Mencionó que en México destacan los niveles bajos y familias grandes de cinco o más integrantes como clientes de este canal.

empresas@eleconomista.mx