Canadá solicitó a Estados Unidos un acuerdo paralelo que le garantice quedar excluido de futuras medidas restrictivas en el mercado automotriz estadounidense, de acuerdo con fuentes consultadas y medios estadounidenses.

El gobierno canadiense busca cláusulas similares a las que obtuvo México, a través de cartas paralelas, en las que se limitaría el grado de afectación futuro de la industria de Canadá.

México y Estados Unidos acordaron fijar un cupo que toparía las exportaciones de autopartes de México libres de arancel a un nivel de aproximadamente 20% superior al valor actual de sus ventas externas de esos productos a Estados Unidos.

Otorgando un mayor margen, tal acuerdo permitiría a Estados Unidos establecer aranceles por “seguridad nacional” a las importaciones que estén por encima del límite de 2.4 millones de vehículos originarios de México al año.

Ese monto es 40% superior a los automóviles que México vendió el año pasado a su vecino del norte.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado repetidamente con imponer aranceles a los vehículos y autopartes canadienses, si el gobierno federal canadiense no llega a un acuerdo con Washington sobre una revisión del pacto comercial continental.

Como parte cercana a esa amenaza, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, inició el 23 de mayo una investigación sobre si las importaciones de automóviles, camionetas, autopartes y camiones livianos representan una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos, lo que podría concluir en la fijación de aranceles globales a esos productos.

El presidente Trump ha impuesto aranceles bajo tres leyes estadounidenses que permiten a la administración establecer restricciones comerciales basadas en ciertos criterios de manera unilateral: la sección 201, sobre importaciones estadounidenses de lavadoras y productos solares; la sección 232, sobre las importaciones de acero y aluminio en Estados Unidos, potencialmente automóviles y uranio, y la sección 301 sobre las importaciones estadounidenses desde China. Los aranceles automotrices son uno de los temas controversiales en las negociaciones del TLCAN, las cuales continuaron este jueves entre la ministra de Relaciones Exteriores, Chrystia Freeland, y el representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, en Washington, DC.

Los negociadores se han dividido en equipos para enfocarse en el Capítulo 19, asuntos culturales, propiedad intelectual y productos lácteos, de acuerdo con medios y fuentes ligadas a las conversaciones.

Funcionarios de Canadá, Estados Unidos y México han continuado las negociaciones en Washington con el objetivo de entregar un documento acabado al Congreso estadounidense a más tardar el 30 de septiembre, de conformidad con un proceso acelerado de votación.

Para tener un margen de tiempo suficiente en la redacción de los acuerdos logrados, la negociación entre Canadá y Estados Unidos debía concluir 20 de septiembre, de acuerdo con los cálculos del secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, lo cual no sucedió.

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