Luego de que la Jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, dijera que analiza la posibilidad de prohibir la venta de alimentos y bebidas considerados “chatarra” a menores de edad en la capital, como lo determinara el congreso local de Oaxaca, los empresarios advirtieron que este tipo de iniciativas pondría en jaque a por lo menos un 40% de pequeños negocios en pleno intento de recuperación.

La Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño de la Ciudad de México (Canacope CDMX) que encabeza Eduardo Daniel Contreras Pérez, afirmó que prohibir la venta de alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasados a niños no representa una solución para las problemáticas de salud y detona un factor de riesgo adicional para el sector comercial.

“Si bien esta nueva disposición está bien intencionada no significa que sea una buena obra y por el contrario, entorpece la recuperación económica para el sector, esto debido a que sólo se concentra en productos envasados que se comercializan a través del comercio formal lo que traerá consigo una desventaja importante ante el comercio informal”, acotó.

El organismo privado refirió que al no poder contrarrestar la disminución en sus ventas durante los meses de confinamiento por el Covid-19, más de 18,000 negocios de todos los giros se han visto obligados a cerrar.

“Situación que se puede agravar con las medidas prohibicionistas, las cuales no sólo perjudican a dueños y trabajadores de las denominadas tienditas de la esquina, sino a todos aquellos que participan en la cadena productiva de la industria agroalimentaria; es decir, en su producción, distribución y comercialización”, mencionó la Canacope capitalina.

El representante de los empresarios en pequeño aseveró que se generará un impacto descontrolado de forzar un cambio abrupto en el sector cuando no se cuentan con mecanismos de apoyo y financiamiento por parte de las autoridades en este momento de decaimiento, ya que el “90% de estos negocios vive prácticamente al día, y sus alternativas de financiamiento son los proveedores y la familia. Bajo esta situación de emergencia generalizada sus alternativas de financiamiento, recuperación y crecimiento están prácticamente canceladas”, abundó.

Para la Cámara de Comercio en Pequeño resulta imperante establecer nuevos mecanismos en la toma de decisiones en los que sean escuchadas todas las voces implicadas. “Hacemos un llamado a las autoridades, y ratificamos nuestra disposición, para entablar mesas de trabajo conjunto en las que todas las partes puedan dialogar. Confiamos en que el diálogo es el camino en la construcción de un plan que esté a la altura de las necesidades de la sociedad sin atentar contra la recuperación económica de los pequeños comerciantes”.

Y es que alertaron que las medidas prohibicionista son contraproducentes en el seno de la crisis económica que ha traído consigo la emergencia sanitaria del Covid-19.