Después de más de 20 años de políticas económicas orientadas al ajuste estructural, es indispensable cambiar el paradigma hacia el desarrollo económico, estimó la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra).

Señala que la definición de este nuevo paradigma de desarrollo requiere un proceso plural, participativo, incluyente y transparente, pues no se deben esperar resultados diferentes si se sigue haciendo lo mismo que en el pasado.

Se requiere una relación más directa, eficaz y coordinada entre los sectores público, privado y social, para desarrollar consensos en el ámbito de la política económica , precisa en su reporte semanal.

Refiere que al inicio del tercer mes del año aún sigue la incertidumbre a nivel global, debido a los problemas financieros de Grecia, al anuncio de China sobre su desaceleración y al incremento de los precios del petróleo.

Si bien todas estas acciones no afectan directamente a México, considera, sí podrían tener injerencia en el sano crecimiento de la economía , por lo que dan pie para reflexionar sobre las acciones que hay que llevar cabo para atemperar el clima adverso del mundo.

De acuerdo con el organismo industrial, la evolución actual de la economía mexicana requiere tomar decisiones de carácter coyuntural, que al mismo tiempo modifiquen tendencias estructurales indeseables.

Es necesario dar una respuesta adecuada a la dificultad de la economía para crecer al ritmo acelerado que requiere el país, para lo cual es indispensable cambiar el paradigma hacia el desarrollo económico.

Esto conduce a la necesidad de establecer finalidades concretas hacia la competitividad de la economía nacional, con objetivos claros y precisos, precisa en el reporte elaborado por su Centro de Estudios Económicos.

Refiere que la economía mexicana se ha hecho más compleja y es una de las más abiertas del mundo, pero a la vez es una de las menos competitivas, ante lo cual deben desarrollarse consensos en el ámbito de la política económica para definir un nuevo paradigma de desarrollo.

Ello requiere, plantea, la participación activa de las organizaciones empresariales e industriales, de los gobiernos federal, estatales y municipales, del Banco de México, de sindicatos, del sector académico, de universidades y de los centros de investigación.

Los resultados de este trabajo conjunto deben medirse en relación con el volumen de producción, la exportación de cada una de las cadenas productivas, su nivel de inversión, desarrollo tecnológico, empleo, productividad, salarios y calidad de sus productos y servicios, añade el organismo.

klm