Ante el cambio de gobierno en el país, la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) señaló la necesidad de reactivar los sectores industriales que impulsan el mercado interno y reestructurar las cadenas productivas que fomenten el crecimiento económico a niveles superiores al 5.0 por ciento.

En el documento semanal Sinopsis Económica , el organismo, expone que frente a las muestras evidentes de que el mercado es incapaz de asignar recursos y de que sus reglas no tienen que ver con la competencia, es indispensable replantear una estrategia industrial sobre la base de un diagnóstico estructural, es una condición básica para atender los problemas y abrir nuevas opciones de crecimiento.

En estos momentos, precisa, existe un patrón dual de crecimiento en la industria manufacturera en donde por un lado se encuentran pocas actividades dinámicas, cuyas estrategias de crecimiento se fundan en la demanda de los mercados internacionales, y cuentan con la visión y los recursos suficientes para modernizar sus plantas productivas.

Por otro lado, se ubican la mayoría de ramas industriales en las cuales aún persiste una lógica tradicional para llevar a cabo sus actividades productivas, por falta de recursos y/o por carecer de las estrategias empresariales acordes para enfrentar el reto de la competitividad global.

A nivel empresas, agrega, no puede desconocerse la incidencia de los problemas financieros, fiscales y tecnológicos, que se constituyen en la barrera principal para avanzar hacia la modernización.

En lo financiero, el organismo dirigido por Sergio Cervantes Rodiles expresa, se requiere de una política que impulse el financiamiento empresarial por parte de la banca comercial, además de que la banca de fomento induzca la reducción de tasas de interés de tal forma que la cobertura de las obligaciones con los intermediarios financieros represente una carga que no ponga en riesgo la viabilidad de las compañías.

Se debe partir de reconocer que pese a los avances macroeconómicos las empresas no han podido equilibrar sus cuentas internas .

En materia fiscal, reitera, debe avanzarse hacia el establecimiento de una reforma integral, que considere a la reactivación industrial como un objetivo básico, ya que no puede llevarse a cabo una política de tributación que inhiba la actividad productiva sin el riesgo de que permanezca en una situación precaria.

No se trata sólo de aumentar impuestos; se debe promover que los causantes que no contribuyen con el fisco lo hagan.

En materia tecnológica y de capacitación, abunda, existen rezagos importantes, por ello, es preciso estimular la capacitación, innovación e investigación tecnológica a partir de un tratamiento fiscal especial.

Es fundamental evaluar la pertinencia de una política de desregulación y simplificación integral, pues muchos de los costos productivos que impiden competir en los mercados internacionales están asociados con el exceso de trámites y requisitos que las más de las veces son innecesarios.

Por último, subraya, es indispensable plantear nuevos criterios que privilegien al crecimiento antes que al control económico. El sustento del crecimiento económico está en la industria y en la producción, su impulso debe ser una prioridad nacional , finaliza.

klm