Para que la reactivación económica deje de ser inercial, México requiere que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador rectifique, se sume al sector empresarial y deje de atentar contra el Estado de derecho, para lograr la “confianza, certidumbre y garantice una dinámica en obras o proyectos sin obstáculos regulatorios”, pugnó la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra).

“Para crecer, se requiere de un sector privado más fuerte y dinámico que debería ser respaldado por un gobierno para generar certidumbre y que sea más congruente o coherente en su actuar en todos los aspectos de acuerdo con la realidad ante la situación económico sanitaria, de desempleo y de inseguridad que persiste en todo nuestro país”, pidió Juan Manuel Chaparro, presidente de la Comisión de Fomento Industrial de la Canacintra.

El industrial exhortó al gobierno mexicano que “abandone acciones y declaraciones que sólo polarizan o estigmatizan, dividen a la sociedad en lugar de unirlos”, con el propósito de que se re direccione al país en materia económica y abandone el esquema “deteriorado y frágil en que se encuentra”.

Desde la perspectiva de los industriales de la transformación, es momento de que la administración federal “evite y deje de atentar contra el Estado de derecho”, ya que alteran los procedimientos operativos de instituciones autónomas que son claves e importantes para el país en varias materias técnicas de regulación como es el Banco de México, o seguir cancelando obras y proyectos magnos por parte del gobierno.

Chaparro se pronunció por evitar las iniciativas gubernamentales que además de violar la Constitución, la seguridad jurídica de las inversiones y algunos tratados internacionales, inhiben y desplazan a los inversionistas privados dentro del sector eléctrico y energético al estar fomentado y re direccionando apoyos gubernamentales a las dos empresas del estado.

Recordó que las cifras en México no son halagüeñas, pues en el 2019 terminó con decrecimiento económico de menos 0.1% del Producto Interno Bruto (PIB) y en el 2020 -ya con pandemia por el Covid-19- provocó la caída de 8.5%. Mientras que el primer trimestre del 2021 como periodo de recuperación, el crecimiento del PIB resulta positivo con un raquítico 0.76% comparado contra el último trimestre del año 2020, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

México inició el 2021 con cifras negativas heredadas: desempleo que supera los 2 millones 400,000 personas sin trabajo alguno, la caída de la Inversión Fija Bruta (IFB) del menos 12.9% y una reducción anual en los gastos en maquinaria y equipos de 14.2% respecto al año 2019; además, con un cierre de un poco más de un millón de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPymes)”, refirió el representante de la Canacintra.

El gobierno federal podrá argumentar que los inversionistas siguen invirtiendo en nuestro país; sin embargo, estas inversiones pudieran ser de mayor magnitud a las registradas y con ello los beneficios a la economía mexicana y su población serían mayores en todos los aspectos; ya que, aportarían a reducir los niveles de pobreza actual en lugar de aumentarlos, dijo Chaparro.

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