El cambio climático ha ido tan lejos que está impactando en la estabilidad de las empresas: su rentabilidad, sus finanzas, su reputación social y crediticia. Se ha convertido en un riesgo, pero al mismo tiempo en una oportunidad para escalar a un nuevo modelo de negocio.

Cada vez más inversionistas y más empresas en México y en el mundo valoran criterios medioambientales para decidir dónde poner su dinero y cómo atraer ese capital y asegurar negocios con ecosistemas sustentables y rentables para todos.

La empresa Valora Consultores, representante y gestora en México de la iniciativa Carbon Disclosure Project (CDP), revela que un estudio reciente de Standard & Poor’s muestra que en los últimos dos años ha considerado críticos, factores medioambientales, y especialmente climáticos, en 1,063 casos de rating crediticio para empresas. “En 60% de los casos el rating empeora cuando se toman en cuenta variables ambientales respecto de cuando sólo entran en juego las variables financieras”.

“Eso quiere decir que hay una gran oportunidad para las empresas de elevar su rating crediticio a través de una mejora de la gestión y de la transparencia”, explica Javier Ballesteros, director de Negocios de Sustentabilidad de Valora Consultores.

Ser una empresa responsable, sustentable, con buenas prácticas medioambientales, eleva hoy en día el valor de mercado de un producto, de una marca y de las compañías. Es un indicador de estabilidad financiera a largo plazo, de crecimiento sostenible, de rentabilidad y de buena reputación.

“Los procesos de adaptación a las nuevas exigencias del mercado que enfrentan las empresas, y que nosotros ayudamos a desarrollar, no transitan si no hay un proceso de cambio en sus hábitos y en sus prácticas; reducir el impacto en el medio ambiente es una condición para alcanzar un modelo de negocio más atractivo al inversionista y más rentable, porque significa ser más eficiente y reducir costos operativos. ¡Por eso reducir es rentable!”, indica Ballesteros.

“Cada año crece el interés de inversionistas internacionales por conocer el desempeño de las empresas mexicanas en torno a los riesgos del cambio climático”, revela Pablo del Arco, gerente de Sustentabilidad de la consultoría Valora.

Por ello, los inversionistas signatarios de la iniciativa Carbon Disclosure Project, que actualmente tienen colocados a nivel global 87 trillones de dólares en activos, solicitan a las empresas, mediante un cuestionario “que nosotros aplicamos y procesamos”, precisa Del Arco, la información relativa a su gestión de los riesgos del cambio climático en su organización y en su actividad productiva.

Este instrumento indaga acerca de las medidas medioambientales que pone en operación una empresa, desde la toma de decisiones, el trazo de la estrategia de negocio, el cálculo de riesgos y oportunidades y el impacto final en el medio ambiente, con claridad de resultados e indicadores.

Esta información, que tiene un estándar más alto que el que por norma las empresas reportan al Registro Nacional de Emisiones en México, sirve al inversionista para tomar decisiones al momento de invertir, a partir de una calificación obtenida por la empresa que se somete al cuestionario que va de A a D, donde A es la más óptima.

El cuestionario del CDP permite conocer, por ejemplo, cuánto impacta una compañía en emisiones CO2 y qué medidas tiene para su disminución; de qué dimensión es su consumo energético y qué acciones realiza para el empleo de energías limpias y renovables; cómo prepara su resiliencia ante el cambio climático sin perder cuota de mercado, explican los consultores Pablo del Arco y Javier Ballesteros.

En el 2017 fueron invitadas en México a la aplicación del cuestionario del CDP 49 empresas, de las cuales respondieron 16; seis de ellas obtuvieron el nivel más alto en el ránking: Banorte, Cemex,  Arca Continental y Femsa, entre otras.

“Y aunque 49 empresas parezcan pocas, hay que decir que hace 10 años, en el 2008, las empresas invitadas al cuestionario fueron 10 y sólo respondieron dos. Lo que indica que el interés por conocer y aplicar, tanto de inversionistas como de empresas, ha ido en aumento”, afirman.

Este proceso de indagación de los inversionistas hacia las empresas no termina allí, sino que escala a un nivel más profundo: de las empresas hacia sus proveedores: las pymes.

En el proceso de la estrategia de sustentabilidad, las empresas buscan hoy en día involucrar a toda su cadena de suministro, por tanto también les interesa saber cómo están gestionando sus proveedores los riesgos del cambio climático y qué están haciendo para cuidar el medio ambiente; finalmente, también es un elemento que evalúan los inversionistas para colocar sus capitales.

Valora Consultores trabaja actualmente con alrededor de 30 empresas grandes en México en la gestión del modelo de negocio, poniendo énfasis en la innovación y la sustentabilidad y, a través de ellas, logra llegar a sus proveedores. Este año ha invitado a 250 pymes a responder el cuestionario del CDP, frente a 60, invitadas en el 2014. En el 2017, de las 213 invitadas, 126 respondieron al instrumento, es decir, una tasa de respuesta de 60%, muy en línea con mercados más maduros, como los de Europa. Las pymes participantes pertencen en su mayoría a los sectores de: alimentos y bebidas (21%), textil (17%) y automotriz (14%), en concreto, empresas de este último tienen la tasa de respuesta más alta, casi 80%, explica Javier Ballesteros.

El Carbon Disclosure Project tiene, además del programa en favor del cambio climático, otros relativos a la gestión del agua, conservación de bosques, cadenas de suministro y ciudades, que Valora Consultores gestiona y opera en México.

francisco.deanda@eleconomista.mx