El mercado de los productos agrícolas y de los alimentos a nivel global será ampliamente cambiado por las preferencias de los chinos dentro de tres décadas, concluyó el estudio Food 2040, realizado por el Consejo de Granos de los Estados Unidos.

Según su análisis, más allá del impacto por su amplio mercado local, China redefinirá los agronegocios, la biotecnología, los alimentos procesados, la logística y el comercio en el mundo.

A finales de diciembre del 2012, Thomas C. Dorr, presidente y consejero delegado del Consejo de Granos, presentó un anticipo de Food 2040 en el Foro de Opinión Agrícola anual del Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

La influencia creciente en China podría cambiar la dieta de la gente y el sistema alimentario mundial. Los consumidores esperan tener más opciones, más calidad, más comodidad y más seguridad al comprar los alimentos , dijo Dorr.

El análisis de la institución proyecta que 21% de los chinos consumió comida preparada fuera de casa en el 2010 y que ese porcentaje se elevará a 65% en el 2040, con lo cual se ubicarían para entonces por debajo de los japoneses (75%), pero por arriba de los estadounidenses (58 por ciento).

Este futuro consumo alimenticio de los chinos no se trataría de comida rápida y congelada, como ocurre en Estados Unidos, sino de alimentos frescos y prepreparados, vistos como saludables, empacados en pequeñas porciones, de modo que los consumidores ahorren dinero y compren sólo lo que necesitan.

Esta tendencia será dirigida por la necesidad de reducir los espacios ocupados por las cocinas, la conveniencia de no cocinar, el crecimiento de la población envejecida y el incremento del número de pequeñas familias , justifica el documento.

China mantendrá liderazgo

Aunque se espera que India sobrepase la población de China, es probable que ésta se mantenga como la economía dominante dentro del marco temporal de Food 2040.

A la vez, China se encamina hacia el liderazgo mundial en biociencia, impulsado fundamentalmente por las inversiones del gobierno central para asegurar el cumplimiento de sus propias necesidades alimentarias y por el deseo de ser líder en la exportación de comestibles.

El Consejo de Granos proyecta también que el consumo de lácteos aumentará en la próximas tres décadas 505 millones de toneladas, donde alrededor de la mitad de esa nueva demanda provendrá de Asia del este y la otra mitad, del resto del mundo.

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