El cierre de las discusiones del Tratado de Libre comercio de América del Norte (TLCAN) poco depende ya de las concesiones que se hagan los países en temas pendientes como el automotriz, se trata ya más bien de un cálculo político, consideró Enrique Berruga, secretario General Adjunto de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social. “Es un asunto más de lectura política. Está supeditado a las elecciones de medio periodo en Estados Unidos. Si la Casa Blanca considera que el TLCAN le ayudará para ganar en el Congreso en las elecciones intermedias, lo hará; si por el contrario, considera que más bien lo negociado hasta ahora le puede servir para su propósito (ganar mayoría en el Congreso) lo va a hacer (concluir negociaciones)”, consideró en entrevista con El Economista en el marco de la octava edición del LuxuryLab México.

El también ex subsecretario de Relaciones Exteriores opinó que en los temas que quedan pendientes (salvo el capítulo 19 de solución de controversias, que puede ser todo un asunto de discusión) se puede avanzar con relativa facilidad. “La lectura será esencialmente política y en ese sentido, si se va a concretar algo, que no podría yo garantizarlo, calculo que será entre septiembre y octubre”.

Detalló que en la renegociación del TLCAN la cuestión de los tiempos nunca ha estado clara. “Los mercados ya han tomado cierta costumbre para esta incertidumbre. Si la discusión se extiende al 2019 no pasaría algo mayor. Lo serio sería un retiro unilateral de Estados Unidos del Tratado, aunque yo lo dudo (...) 18 millones de empleos estadounidenses están ligados al comercio con Canadá y con México. No es una cuestión tan sencilla”.

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