Una de las líneas de investigación del paradero que pudo tener el dinero que prestó Banamex a Oceanografía analiza la posibilidad de que se haya transferido a Caja Libertad, así como a otros negocios que tiene su ex presidente del Consejo de Administración, Martín Díaz Álvarez, y sus principales socios, los hermanos Javier y Óscar Rodríguez Borgio.

Según esta línea el recurso habría pasado de Oceanografía a los socios de Caja Libertad, Casinos Big Bola y Grupo Gasolinero Mexicano (GGM). El círculo cerraría con los acuerdos de estas empresas con el equipo Gallos de Querétaro, en donde reaparece Amado Yáñez como socio de Díaz Álvarez.

De hecho, se espera que en esta semana la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) dé a conocer los primeros resultados de sus indagaciones.

El seguimiento de estos recursos es para definir en qué medida Banamex fue afectado por las prácticas financieras de los socios de Oceanografía y los temas bajo la lupa son lavado de dinero en todas las empresas.

Martín Díaz Álvarez, con Javier y Óscar Rodríguez Borgio se hicieron del control de Caja Libertad desde enero del 2013, pero son viejos socios en GGM y en Casinos Big Bola.

La entrada de Díaz Álvarez en Caja Libertad se autorizó en el gobierno de Felipe Calderón de forma expedita, a pesar de que se trataba de una entidad con 1.5 millones de socios y un capital cercano a los 9,000 millones de pesos. Era la mayor caja de ahorro y el grupo de Martín Díaz pretendía convertirla en banco. De haberlo hecho sería uno de los quince más grandes del sistema mexicano.

Martín Díaz se jactaba de ser sobrino de Francisco Gil Díaz, ex secretario de Hacienda, y cuñado de Dionisio Pérez Jácome, secretario de Comunicaciones y Transportes al final del sexenio de Calderón y hoy representante de México ante la OCDE, en París.

La gestión de Díaz en Libertad generó molestias desde el principio. Tanto ex trabajadores como ex socios señalaron la existencia de una serie de malas prácticas dentro de Caja Libertad. Las quejas y denuncias son una constante dentro de la compañía y se han hecho públicas desde enero del año pasado.

La presión sobre Caja Libertad provocó que Díaz Álvarez renunciara a la Presidencia de Caja Libertad y fuera sustituido por Carlos Septién Michel desde el 1 de marzo pasado. También es un funcionario cuestionado desde adentro, pero hasta ahora se ha enfocado a separar la actual administración de la dirigida por Díaz Álvarez, cuyo destino es desconocido.

En el caso de GGM hay sospechas de que compra combustible robado y luego lo vende en sus estaciones de servicio, al detectarse una diferencia entre lo que compra a Pemex Refinación y el que vende.

Tanto GGM como Casinos Big Bola están en venta. GGM dice tener 61 estaciones de servicio, pero los ofrecimientos son por casi 200.

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