Con el precio del barril petrolero a punto de caer por debajo de los 20 dólares para la mezcla mexicana de exportación, los precios en los cuales se ofertan servicios complementarios, principalmente en lo relativo a la perforación de pozos y exploración, han caído entre 30 y 40%, en el último año, para mantenerse competitivos, lo cual no es suficiente en todos los casos, con la caída generalizada de 75% del precio del barril en el mismo lapso.

Raymundo Platas, presidente de Latin American Oil and Gas Association (LAOGA), explicó que esta caída generalizada en precios de servicios es variable por tipo de actividad, según su nivel de sofisticación, ya que no es lo mismo hablar de arrendamientos de plataformas para exploración aguas afuera que de equipos para tierra, refacciones, venta de energía para los sistemas petroleros o servicios accesorios, como es el caso tanto de la atención para los trabajadores, como la alimentación y atención médica; pero en todos los casos, han tenido que bajar sus costos.

Cada subsector es diferente y por el momento no se puede hacer un diagnóstico puntual de cada afectación en los ingresos, pero con la información existente podemos determinar que esta caída es generalizada y que no es suficiente en relación con la caída de los precios del petróleo , dijo el presidente de LAOGA, asociación que agrupa a 500 empresas relacionadas con la producción petrolera en México y Estados Unidos, a El Economista.

Costo de producción

Además del grado de complejidad de cada uno de los diferentes servicios, otro factor que afecta hacia abajo los precios que las empresas pueden ofrecerle a los operadores petroleros en el mundo es la complejidad propia de cada tipo de yacimiento.

Así, la proveeduría de servicios para yacimientos no convencionales, como la producción de shales en tierra, que requiere de pozos horizontales, o las aguas ultraprofundas, a más de 1,500 metros de tirante de agua y cuyo costo de producción se encuentra por encima de los 40 dólares por barril, está dejándolos fuera del punto de equilibrio, por lo que han bajado sus costos de forma más acelerada.

En tanto, la explotación convencional en tierra y aguas someras, como ocurre en los países árabes, México y Venezuela, tiene costos que van desde los 4 hasta los 13 dólares por barril, por lo que la proveeduría no ha bajado sus precios de forma tan considerable como en los otros casos.

LAOGA, finalizó Raymundo Platas, se enfocará en evaluar a detalle y de manera desagregada por subsector estos precios.

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