La Comisión Federal de Electricidad (CFE) cerró el 2019 con una utilidad neta en sus actividades de 48,545 millones de pesos, con un incremento de 16% en comparación con el cierre del 2018, acumulando cuatro años de resultados positivos gracias a un mayor valor en las ventas de energía y al negocio de comercialización de gas natural.

A diferencia de Petróleos Mexicanos (Pemex), que perdió 346,145 millones de pesos el año pasado, acumulando su séptima pérdida neta anual, la estatal eléctrica se mantiene a flote gracias a su ingreso en la comercialización del mercado de combustibles y a que no se implementó una regulación asimétrica que de facto le quitara el monopolio de la venta de energía a los consumidores básicos, además de que en la presente administración ha realizado modificaciones legales de menor jerarquía que buscan impedir la entrada de nuevos competidores.

En su reporte a la Bolsa Mexicana de Valores, la estatal eléctrica detalló que tuvo ingresos totales por 575,047 millones de pesos, mismos que fueron superiores en 5.1% a los que reportó al cierre del año anterior. El aumento en la utilidad neta contrasta con la caída de 61% que tuvo la empresa en el 2018 en comparación con el año anterior, a pesar de que en ambos ejercicios reportó utilidades.

Así, en la última década, la CFE tuvo tres años de resultados negativos, y el resto reportó utilidades que fueron desde 17,168 millones de pesos en el 2011, hasta 108,185 millones de pesos en el 2017, cuando se consolidó en el negocio del transporte de gas natural en el país. En los últimos 10 años reportó caídas en sus utilidades netas en seis ocasiones en contraste con los ejercicios anteriores.

En tanto, a partir del 2015 los ingresos de la empresa han aumentado de manera constante a una tasa promedio de 18%, según sus resultados consolidados.

El aumento en los ingresos de la estatal eléctrica fue consecuencia de mejorías financieras en actividades como la venta de energía, que se incrementó en 35,971 millones de pesos; otros ingresos y ganancias por 10,106 millones de pesos adicionales, y el servicio de transporte de energía, que le otorgó a la CFE por 1,724 millones de pesos más que en el 2018, según el resultado financiero del análisis en el apartado de comentarios del reporte financiero trimestral. 

 

 

El director general de la estatal, Manuel Bartlett, ha sostenido que por instrucciones del presidente Andrés Manuel López Obrador se buscará consolidar las finanzas de la empresa por encima de cualquier interés privado.

Así, en octubre del año pasado, la Secretaría de Energía promovió modificaciones unilaterales a los lineamientos para el otorgamiento de Certificados de Energías Limpias (CEL), que la CFE debía satisfacer 5% de todo su consumo energético a través de energías limpias.

 Desde entonces, más de 19 juicios de amparo fueron promovidos por distintas empresas generadoras de energías renovables, buscando detener los impactos negativos identificados en más de 60 comentarios de empresas, asociaciones industriales y organizaciones de la sociedad civil, quienes no pudieron opinar sobre los cambios al concederse a la Secretaría de Energía la exención de manifestación de impacto regulatorio ante la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer), lo que impidió la realización del proceso de consulta pública respectivo.

En diciembre, el Poder Judicial de la Federación resolvió mantener sin efectos las modificaciones a los lineamientos en términos generales, luego de advertir daños inminentes e irreversibles que dichas modificaciones implicaban. Esto significa que el diseño original de los CEL, en armonía con el resto de nuestro ordenamiento jurídico, permanecerá sin cambios, pero sólo hasta la resolución definitiva de los juicios de amparo.

Por otro lado, la Comisión Reguladora de Energía (CRE), compuesta por cinco de seis miembros nombrados por el presente gobierno, pretende impedir que los productores de energía en el régimen legado de autoabasto y cogeneración vendan directamente a nuevos clientes, mediante la prohibición de añadir socios a los proyectos, con lo que ahora los consumidores deberán buscar el abasto en el mercado o a través del suministro básico de la CFE.

En la nueva regulación, que se encuentra en proceso de consulta pública en la Conamer, se establece que los centros de carga que no estén registrados como usuarios calificados o que sean nuevos centros de carga, así como aquellos con contratos cuya vigencia expiró y deseen cambiarse al régimen anterior, no podrán ser incluidos como socios o beneficiarios de energía eléctrica de autoabasto o cogeneración y deberán volver al suministro básico de la CFE.

El presidente de la Confederación de Cámaras Industriales de la República Mexicana, Francisco Cervantes Díaz, advirtió que esta pretensión de la CRE representa la segunda intención de la administración federal de modificar leyes y normas en el sector eléctrico en contra de la Iniciativa Privada, lo cual atenta contra la competitividad de la industria nacional a favor de la empresa estatal eléctrica.

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