El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) urgió la unión entre empresarios y gobierno para diseñar una nueva agenda política de fomento económico que integren las actividades industriales en el país y ajuste el modelo de desarrollo con una visión de largo plazo.

Argumentó que pese al éxito exportador del país, los productos que vende México al mundo sólo tienen de 15% a 35% de contenido nacional.

"Hoy sabemos que en la última década, la productividad de la economía mexicana tuvo un crecimiento negativo, casi en la misma proporción en que aumentó la de Estados Unidos, en tanto que en el mismo periodo de productividad de países como China creció a una tasa promedio superior al 7.0 por ciento".

En el documento "La voz del CCE", el organismo expone que una gran proporción de actividades orientadas al mercado interno, en el que operan la mayor parte de las empresas, se detectan grandes rezagos en productividad, lento o nulo crecimiento y en condiciones precarias.

De esta forma, el empleo ha tendido a concentrarse en sectores de baja productividad y bajos salarios, con una informalidad creciente, y si bien las micro, pequeñas y medianas empresas (Pymes) generan alrededor de seis de cada 10 empleos, su aportación al Producto Interno Bruto (PIB) es menor al 20 por ciento.

A ello se suma que "las ventas al extranjero de sectores de punta como el automotriz integran sólo poco más de 35% de contenido nacional. En el ramo electrónico, en el que México es uno de los líderes globales, el valor agregado nacional es inferior al 15 por ciento".

Por eso, dijo, es evidente que la apertura comercial, la competitividad en el comercio internacional y la salud de las finanzas públicas son pilares fundamentales, pero no suficientes.

El CCE señala que por lo anterior urge una nueva política de fomento económico que de mayor productividad a las empresas, y aclara que no se trata de un regreso al intervencionismo estatal o al proteccionismo, ni por una selección de sectores o empresas ganadoras.

"Lo que necesitamos son políticas públicas efectivas para promover la inversión, la eficiencia económica y el emprendimiento, en el contexto de una economía abierta", precisa.

Asimismo, el organismo se pronunció en favor de la concertación entre empresarios y gobierno para la creación, evaluación y seguimiento de una política industrial, por lo que es necesaria la creación de un Consejo Consultivo para la Competitividad y el Crecimiento.

Es importante reducir los costos de transacción y generar condiciones que permitan un cambio en las unidades productivas, tendiente a su formalización y desarrollo.

"Sobre estas bases, continúa, impulsamos en el CCE respuestas a necesidades críticas y propuestas concretas, consensuadas entre los organismos del sector empresarial: además de las reformas, en especial la hacendaria y la energética, construir una plataforma competitiva de infraestructura logística y parques industriales".

Es decir, mantener la economía abierta, pero revisar distorsiones y asegurar un flujo de información y consulta permanente y una coordinación eficaz entre el gobierno y las empresas, para evitar errores o acciones unilaterales injustificadas como se han llegado a presentar.

Para ello, resulta fundamental detectar y apoyar sectores clave y fortalecer la integración productiva de las regiones; desarrollar clusters de acuerdo con las vocaciones productivas; estímulos a la inversión y promoción del financiamiento, así como desarrollar y fortalecer los vínculos con universidades e instituciones técnicas.

Asimismo, impulsar proyectos de vinculación horizontal y vertical de cadenas productivas y de desarrollo de proveedores, particularmente en las empresas de menor tamaño con las grandes, las exportadoras y las maquiladoras.

"Revisar la normatividad de las compras del sector público; más y mejor infraestructura; apostar por la innovación y el desarrollo tecnológico; eliminar trámites innecesarios", entre otras medidas, expone el CEE en el reporte.

MFH