Las distorsiones en las instituciones del Estado mexicano son el talón de Aquiles de México, lo que impide el crecimiento económico del país, afirmó el Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Al arrancar el periodo ordinario en el Congreso, Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente del organismo privado, exhortó a acelerar el trabajo legislativo, ya que no sólo importa la cantidad, sino también la calidad, puesto que de no emprenderlo se juega la viabilidad misma de las reformas y la posibilidad de que el país mejore , alertó.

"El desarrollo económico siempre será frágil si no hay un desarrollo equivalente de las instituciones, que debe ser el amarre o ancla de las reformas. El progreso se verá frenado o amenazado mientras persistan altos niveles de inseguridad y violencia e injusticia, mermado por la corrupción y la impunidad prevalentes en múltiples ámbitos", sentenció.

En su mensaje semanal, el dirigente empresarial demandó al Congreso tomar cartas en el asunto, en este periodo de sesiones con compromisos expresos de cumplimiento y plazos perentorios de por medio.

Para el sector empresarial, el país presenta rezagos y distorsiones considerables en el pilar fundamental de la solidez institucional y el Estado de derecho democrático, de modo que el legislativo tiene el desafío para ejecutar la reglamentación.

Gutiérrez dijo que lo abultado de la agenda legislativa determina la complejidad de este periodo en el Congreso, pero reclama la responsabilidad de parte de todos los actores políticos y sectores de la sociedad, para obtener los resultados que demanda México.

Si bien, México tiene una relativa estabilidad macroeconómica, reconocida recientemente con mejoras en la calificación de nuestra deuda soberana, otro signo de confianza en la marcha de la nación. Pero los rezagos son mayores, refirió el presidente del CCE.

nlb