La crisis política, social y económica de Venezuela es la evidencia del fracaso de proyectos populistas y de corto plazo, consideró el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Juan Pablo Castañón.

En su mensaje semanal, el dirigente empresarial expresó la solidaridad del sector privado mexicano con su homólogo venezolano y con el pueblo de ese país que sigue expresando su rechazo al régimen impuesto por Nicolás Maduro.

"Desde hace algunas semanas, Venezuela atraviesa por un clima de violencia que tiene enfrentado al gobierno de Nicolás Maduro con la sociedad civil. Hasta el momento, este conflicto ha dejado más de 50 muertos, lo que no ha detenido a los ciudadanos para salir a las calles a ejercer su derecho a la libertad de expresión. Estas protestas son consecuencia del fracaso económico del chavismo", refirió.

Agregó que los resultados de un régimen que utiliza la democracia como instrumento para conquistar el poder y luego la suprime para conservarlo, es una manifestación palpable del derrumbe de lo que se construyó ilusoriamente sobre la base de una ineficiencia económica.

Refirió que la estatización de empresas, la congelación de precios y el aumento arbitrario de los salarios, combinados con precios altos del petróleo, produjeron la apariencia de una bonanza momentánea en Venezuela, pero ahora se ha vuelto un deterioro de todos los indicadores macroeconómicos.

Juan Pablo Castañón agregó que a pesar de que no existen cifras oficiales, se calcula que en los últimos 10 años cerraron medio millón de empresas y en 2016 se perdieron casi un millón de puestos de trabajo, alcanzando un nivel de desempleo por lo menos de 21 por ciento.

El dirigente del CCE dijo que en Venezuela se han perdido otros derechos civiles como la democracia, la libertad de expresión y de asociación, producto de la represión y las actitudes autoritarias del régimen de Nicolás Maduro.

"Así se comprueba una vez más al mundo que la adopción de políticas populistas, sin sustento real de la economía, únicamente provocan acciones espectaculares y aparentemente muy populares. Congelar precios, aumentar salarios, expropiar empresas, castigar supuestos abusos y, en una palabra, ahuyentar la inversión productiva y la generación de empleos fatalmente desemboca en una crisis generalizada", sostuvo.

Añadió que Venezuela es un país que debe ser ejemplo para todos las las naciones del mundo de que se tienen que cuidar de las visiones cortoplacistas y no dejarse convencer por esas visiones y dejarlas convertirse en gobiernos.

erp