El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva el fin de semana con la que solicitó a las agencias federales a que realicen compras de “medicamentos esenciales” y otros suministros médicos que hayan sido fabricados en Estados Unidos, esto como una medida para asegurar la autosuficiencia del país en insumos médicos ante los efectos de la pandemia de coronavirus.

Trump además quiere evitar compras a empresas del exterior, que todavía proporcionan la mayor cantidad de suministros médicos en Estados Unidos, pero que se han visto impactadas por las fallas en los suministros globales, también por la Covid-19.

“Somos peligrosamente y excesivamente dependientes de países extranjeros para obtener medicamentos esenciales, suministros médicos como mascarillas, guantes, gafas y cosas así por el estilo”, dijo Peter Navarro, asesor comercial de Donald Trump en la materia, en una llamada con periodistas el jueves pasado.

De momento, el gobierno de Trump no ha especificado qué tipo de medicamentos o suministros médicos deben fabricarse o comprarse en los Estados Unidos, por lo que estos detalles deberá esclarecerlos la Administración de Drogas y Alimentos, la agencia del gobierno encargada de la regulación de medicamentos.

Rick Weissenstein, del Cowen Washington Research Group, dijo que la orden “no es probable que busque trasladar gran parte de la fabricación existente” a Estados Unidos, sino que se centra en la creación de capacidad futura para la producción nacional de medicamentos.

Navarro argumentó que países como China e India tienen una “ventaja competitiva injusta debido a su falta de entorno regulatorio” y otros países como Irlanda tienen incentivos fiscales “diseñados para llevar la fabricación de productos farmacéuticos a otros países”.

Solo el 28% de las instalaciones de fabricación que fabrican ingredientes de medicamentos para Estados Unidos tienen su sede en el país, declaró Janet Woodcock, jefe de medicamentos de la FDA, ante el Congreso en octubre pasado.

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