La política turística que emprenderá la administración de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) será una herramienta de reconciliación social para evitar que sigan conviviendo paraísos turísticos con los infiernos de marginación, como ocurre en Cancún, en la que el sector privado tendrá una participación estratégica y se dará continuidad a los programas que están funcionados en el sector, por lo que no habrá borrón y cuenta nueva, afirmó Miguel Torruco Marqués.

Luego de 47 años de “servicio al turismo”, como gusta de repetir en actos públicos, ha logrado una de sus aspiraciones de juventud: ser secretario de Turismo, lo cual ocurrirá a partir del primer día de diciembre. Entre sus compromisos con el próximo presidente está la creación de alrededor de 500 nuevos circuitos turísticos en el país

En entrevista, Torruco dijo estar tranquilo, contento y, sobre todo, trabajando. Este viernes tendrá una reunión con el equipo económico del próximo presidente de la República para precisar las acciones a seguir en el periodo de transición de la dependencia que ha llevado a México a ocupar el sexto lugar entre los países receptores de turistas. En ese encuentro, por ejemplo, espera tener mayores detalles sobre el proceso de descentralización que llevará a la dependencia a la ciudad de Chetumal, lo cual ocurriría por lo menos un año después de haber asumido su cargo. El proceso no será sencillo, lo tiene claro. “Tampoco hacemos milagros”.

—¿Es un hecho que se traslada la secretaría?

Es lo que se está planteado y lleva un proceso de negociación con los sindicatos, de inventario, de ver cuánto cuesta y quién lo va a hacer. Puede ser algo que se licite, porque el sector privado tendrá una fuerte presencia en el turismo, ya lo he platicado con varios empresarios. El cambio llevará su tiempo y se afinan detalles.

—¿Habría complicaciones para los participantes del sector en ir a Chetumal?

He hablado con inversionistas de  primer nivel y están dispuestos a invertir en la aviación regional para resolver ese problema. No se puede tener eses desarrollo cuando un boleto de avión cuesta más caro que ir a Nueva York. Están en la mejor disposición de contribuir en la nueva era.

—¿Cuál será el eje de su política?

No haremos obras faraónicas. Vamos a consolidar lo existente, a voltear a todas las plazas de vocación turística para que tengan un mejor nivel de vida. No puede ser que exista un paraíso en Cancún y si te das la vuelta a las zonas urbanas encuentras un infierno social.

—¿Es la continuación del gabinete turístico de esta administración?

No apostamos al síndrome Akhenatón, el faraón egipcio, esposo de Nefertiti, que cuando llega al poder dice: Yo soy el sol. Eso se acabó, de eso se ha quejado el sector durante años. Será un gobierno austero, pero con sensibilidad social.

—¿Cómo se estimulará la participación privada?

Vamos a iniciar un proceso de consolidación de las plazas con vocación, en donde vamos a realizar la integración de nuevos productos, como lo hicimos en la Ciudad de México.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx