El secretario del Trabajo y Previsión Social (STPS), Alfonso Navarrete Prida, declaró que el 2017 será complicado en el país y en el mundo, dado que hay una enorme incertidumbre tras la elección de Estados Unidos, lo que lleva a los factores de la producción a trabajar de manera conjunta.

Acompañado por el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Juan Pablo Castañón, y el secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Carlos Aceves del Olmo, el titular del Trabajo afirmó: La perspectiva para el 2017 es complicada en el país y en el mundo. Hay una enorme incertidumbre con respecto a lo que ocurriría en nuestras relaciones con nuestros propios socios comerciales .

En conferencia de prensa, a la que también acudieron líderes sindicales como Francisco Hernández Juárez, de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), e Isaías González, de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), Navarrete Prida hizo un reconocimiento por el acuerdo que se logró para incrementar 9.5% el salario mínimo, aunque no precisó si habrá en el futuro una política que permita mejorar los salarios contractuales que siguen siendo bajos.

En su oportunidad, el dirigente de la CTM dijo que a los trabajadores lo que realmente les preocupa es qué va a pasar después del 20 de enero, una vez que asuma la presidencia estadounidense Donald Trump, e hizo un llamado para que haya unidad para defender al país .

A su vez, el presidente del CCE comentó que ante las circunstancias internacionales, el tripartito será fundamental, y destacó que el empleo, la inversión y la productividad son las tres principales características que necesitamos trabajar para el 2017, en unidad y con la firme convicción en que la responsabilidad está en que la inflación sea el factor que nos ancle y nos genere un poder adquisitivo en que podamos ir avanzando en materia de salarios y en particular de los salarios mínimos , señaló.

Carlos Aceves del Olmo dejó claro que el sector obrero no comparte el esquema en el que se acordó dar el incremento al salario, pues los salarios contractuales quedan lejos de lograr un incremento importante.

Al respecto, Navarrete Prida dijo que queda pendiente el resto de los escalones salariales y no va a ser con un decreto, ni con un buen propósito, ni poniéndonos la camiseta de luchador social, va a ser con trabajo, capacitación y la certificación de habilidades, eso es el reto , indicó sin comprometer una fecha para una nueva revisión que permita la recuperación gradual del salario.

Se debe reactivar mercado interno: cce

Piden plan emergente para inversión

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) exigió un plan emergente de lineamientos y acciones que lleven a producir efectos rápidos en materia de inversión y de empleo, de lo contrario, no se alcanzará la proyección de crecimiento económico para el 2017, advirtió.

Juan Pablo Castañón, presidente del CCE, demandó la creación de infraestructura, de la ejecución sin demora del gasto público, financiamiento real, flexibilidad de las asociaciones público-privadas, así como estímulos fiscales para reactivar el mercado interno.

Al país le urgen políticas y objetivos con visión de largo plazo que puedan tener continuidad, sin importar los partidos políticos en el poder, para generar certidumbre, con un rumbo fijo a seguir para todos los agentes económicos , acotó. En su mensaje semanal, el líder del sector empresarial dijo que la volatilidad financiera y la reducción de los montos de inversión extranjera, sumado a la posible afectación en el intercambio comercial con Estados Unidos, que absorbe actualmente casi 80% de nuestras exportaciones, podrían impedir que México crezca más de 2% en el 2017, con afectación importante en el empleo.

Resulta fundamental que México asuma una estrategia proactiva, con políticas y acciones que puedan implementarse y dar resultados con la mayor rapidez posible , estableció Castañón.

Para el sector privado, el nivel de endeudamiento público preocupa, pues limita la capacidad de inversión del Estado, y puede degradar la calificación de riesgo de la deuda, incrementando el costo financiero y, con ello, la presión sobre la balanza de pagos y el tipo de cambio.

Refirió que otro factor es un déficit creciente en la balanza comercial, tanto por la caída de ingresos por exportación de petróleo, como por un menor dinamismo de las exportaciones manufactureras, que no es compensado por una reducción de las importaciones. (Con información de Lilia González)

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