A lo largo de siete ediciones, el Buen Fin ha forjado una percepción positiva que hace que hoy crezca, no sólo en facturación, sino, también, en credibilidad y aceptación, entre consumidores, pero también vendedores y proveedores de crédito y medios de pago.

No obstante, desmarcarse de otro tipo de ventas de oportunidad sigue siendo su principal desafío y mayor oportunidad para terminar de cautivar a un mercado cada vez más informado.

La visión de los consumidores

El 72% de los consumidores mexicanos considera que el Buen Fin es una iniciativa que debe mantenerse a lo largo de los años, de acuerdo con un estudio realizado por Deloitte, al concluir las jornadas comerciales del 2017.

Según cifras de la consultora, el 97% de los encuestados aseguró haber encontrado alguna oferta, promoción o descuento durante la anterior edición del Buen Fin, mientras que el 96% reconoció que se le respetó y cumplió todo lo ofrecido, lo cual fortalece la confianza de participar.

Incluso, el 28% de los consumidores dijo haber comprado algo que no pensaba adquirir. Y más de la mitad de estos (53%) lo hizo por la promoción o descuento ofrecido.

Para 7 de cada 10 mexicanos, los descuentos directos a los precios originales resultaron ser lo más atractivo, mientras que al 37% lo sedujeron los meses sin intereses.

No obstante, para el 52% de los compradores, las ofertas del Buen Fin son exactamente iguales a las que se encuentran en otras jornadas comerciales, como ventas nocturnas y liquidaciones, baratas, etcétera.

Lo anterior brinda un campo de oportunidad muy amplio para posicionar a esta iniciativa, verdaderamente, como el fin de semana más barato.

Y es que hoy se está frente a un consumidor mucho más informado, pues, según reveló el estudio, el 69% de las personas comparó precios entre diferentes tiendas o productos, al tiempo que 57% investigó por Internet, antes de hacer sus compras.

La visión de los vendedores

En general, las ventas del año pasado reportaron un incremento, aunque éste se mantuvo por debajo de lo que se tenía originalmente pronosticado.

El panorama de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, pero, sobre todo, las afectaciones derivadas de los sismos de septiembre se determinaron como los causantes de la desaceleración.

En concordancia con el estudio de Deloitte, pero contrario a lo que opina la mayoría de los consumidores, los detallistas reportaron que El Buen Fin disminuye sus márgenes de ganancia con respecto a otras ventas especiales.

“Durante el Buen Fin se ofrecen mayores descuentos y mejores promociones, debido a que todos sus competidores los ofrecerán, lo cual beneficia al consumidor”, se puede leer en el mencionado documento, acerca de lo que opinan los detallistas.

Pese a ello, el número de comercios que se suman a esta iniciativa sigue al alza y las tiendas ya consideran esta fecha como estratégica dentro de su calendario comercial. Lo anterior, se debe, principalmente a que el Buen Fin tiene cada vez una mayor aceptación entre los consumidores que lo tienen como el inicio de la temporada de compras para Navidad.

Del mismo modo, la mayoría de los detallistas, según la consultoría, ya ven a esta promoción como el inicio de la temporada de ventas navideñas.

La visión de los bancos

Finalmente, para los bancos, el Buen Fin es una promoción que irriga beneficios a todos los involucrados.

Acorde con los entrevistados por Deloitte, una mayor facturación y el fomento a la utilización de las tarjetas son los aspectos más favorables. Y los meses sin intereses y las ventas en línea, dos de las modalidades de compra más aceptadas durante el Buen Fin, impulsan el uso de los plásticos.

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