El gobierno brasileño declaró nuevamente su preocupación ante las recientes medidas de control de importaciones que entraron en vigor en Argentina e informó que evaluará su legalidad e impacto antes de adoptar una decisión, dijo la secretaria de Comercio Exterior, Tatiana Prazeres.

Seguimos con preocupación este tema y estamos en contacto permanente con el sector privado de Brasil y el gobierno de Argentina para que podamos entender el impacto económico de este nuevo régimen y la consistencia jurídica del sistema , indicó Prazeres en rueda de prensa.

Los nuevos controles adoptados por el gobierno argentino obligan a los importadores a presentar una declaración jurada de sus compras para obtener autorización, lo que se teme demore las operaciones.

La funcionaria brasileña se abstuvo de anticipar el tipo de medidas que podría tomar en reciprocidad el gobierno de Dilma Rousseff, aunque insistió en que trabajarán de la mano con el sector privado para evitar perjuicios a los exportadores.

Desde que se anunciaron las trabajas a las importaciones, los industriales brasileños las consideraron como una barrera que afectará el comercio bilateral.

También los industriales de Paraguay y Uruguay, los otros socios de Argentina en el Mercosur junto a Brasil, criticaron las medidas que se suman a otros mecanismos que afectan el flujo comercial, como las licencias no automáticas decididas por Buenos Aires.

Para Ronald Estarsenhold, de la Asociación Industrial de Confeccionistas de Paraguay, las medidas generan incertidumbre entre los exportadores, principalmente del sector de la confección , explicó.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica