Al término de la reunión más reciente que tuvieron los miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC) para tratar asuntos relacionados a los tipos de cambio y el comercio internacional, 40 países se presentaron inconformidad ante el organismo por las restricciones al libre comercio que han venido estableciendo algunos de sus socios.

Los reclamos en la OMC fueron impulsados por México, Estados Unidos, la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Australia, Israel, Suiza, Noruega, Panamá, Taiwán, Tailandia y Turquía, entre otros. Los representantes de dichos países expresaron sus inquietudes continuas y crecientes sobre la naturaleza y la aplicación de medidas restrictivas para el comercio.

Argentina fue la más vapuleada por las críticas en la OMC y fue acusada de restringir arbitrariamente sus importaciones para proteger su erosionado superávit comercial, además se le advirtió de posibles represalias en su contra.

No obstante, a través de un comunicado de la cancillería argentina, el gobierno de Cristina Fernández reviró que Estados Unidos y la Unión Europea son los verdaderos responsables de las trabas en el comercio internacional.

En la actualidad, entre los 157 miembros de la OMC, los dos que más veces han sido denunciados -y sus prácticas están siendo analizadas por tribunales especializados- son Estados Unidos, con 114 casos, y la Unión Europea, con 70; mientras que Argentina sólo enfrenta 17 hechos , sostiene la Cancillería argentina.

BRASIL ALZA LA MANO

En ese sentido, Brasil manifestó ante la OMC que se siente perjudicado por las intervenciones fiscales y monetarias de China, Estados Unidos y la Unión Europea que han provocado devaluaciones artificiales en sus monedas para estimular sus economías, afectando a la economía brasileña ante la apreciación de su divisa.

El embajador de Brasil ante la OMC, Roberto Azevedo, aseguró que la reunión de miembros de la OMC la semana pasada sirvió para constatar que nadie niega que exista un desalineamiento cambiario, aunque haya discrepancias sobre sus causas. Además, Azevedo consideró que la OMC debe proporcionar los mecanismos que permitan hacer frente a la situación, evitando una espiral de proteccionismo .

Sin embargo, el director general de la OMC, Pascal Lamy, advirtió: El sistema de la OMC no podrá resolver las cuestiones macroeconómicas que están en el núcleo de los comportamientos de las divisas en todo el mundo .

PARA TENER EN CUENTA

PESE A SUPERÁVIT, BRASIL Y ARGENTINA SE RESGUARDAN

Brasileños y argentinos se han encaminado a limitar sus importaciones de vehículos mexicanos a través de modificaciones al ACE55, argumentando simplemente que persiguen un equilibrio en la balanza comercial con México, a pesar de que Brasil registró un superávit comercial con el resto del mundo de 29,794 millones de dólares al cierre del 2011 y Argentina de 10,347 millones de dólares.

La pérdida de 1,170 millones y 1,615 millones de dólares que tuvieron Brasil y Argentina con México representa un nivel bajo si se compara con la pérdida de 8,158 millones de dólares que obtuvieron los brasileños con Estados Unidos y el déficit de 4,550 millones de dólares que asumieron los argentinos con China, según datos del Centro de Economía Internacional.

El gobierno brasileño ha estimado que necesitaría una tarifa de importación de 180% para dar la misma protección que la tasa de 35% ofrecida antes de la Ronda de Doha, de acuerdo con Roberto Azevedo, embajador brasileño ante la Organización Mundial del Comercio.

Argentina necesita preservar su superávit comercial, ya que no tiene acceso a financiamiento en los mercados internacionales de deuda desde su masivo incumplimiento de pagos del 2001 al 2002.

Las políticas intervencionistas del gobierno de la presidenta Cristina Fernández irritan a inversores, quienes se quejan de un constante cambio en las reglas de juego en el país.

El gobierno argentino sostuvo que no va a permitir presiones ni externas ni internas para alterar su política comercial y que el país se convierta en la mesa de saldos de las industrias de los países desarrollados pero en crisis desde el 2008 .

BARRERAS A LA EXPORTACIÓN

A CHINA TAMBIÉN LE QUEDA EL SACO

La Unión Europea, Estados Unidos y Japón actualmente tienen una disputa comercial con China ante la Organización Mundial de Comercio debido a las limitaciones de Beijing a la exportación de varias materias primas, entre ellas las llamadas tierras raras, compuestas de metales imprescindibles para fabricar productos de alta tecnología (celulares, chips, etcétera.)

Las tierras raras son un conjunto de 17 elementos químicos, de los cuales China controla 36% de las reservas y exporta 97% mundial. Algunos de ellos, como el escandio o el lantano, son cruciales para la elaboración global de dispositivos electrónicos y en los rubros de la defensa y de energía renovable.

Estados Unidos alega que las limitaciones chinas obligan a sus empresas a trasladarse a China para ser competitivas en sectores estratégicos para el país, mientras que los fabricantes estadounidenses desean fabricar en su país.

edmundo.sanchez@eleconomista.mx