El grupo automovilístico BMW obtuvo en el primer trimestre del año unos beneficios antes de impuestos de 3,757 millones de euros (unos 4,500 millones de dólares), según unos resultados preliminares publicados el lunes, y que fueron "mejor de lo esperado por los mercados".

El fabricante alemán logró aumentar sus ventas entre enero y marzo "en todas las regiones del mundo, sobre todo en China", lo que permitió un aumento del 370% respecto al primer trimestre de 2020, marcado por la pandemia.

Los analistas entrevistados por Bloomberg preveían unos beneficios antes de impuestos de 1,800 millones de euros, mientras que los de Factset esperaban que fuera de 2,500 millones.

BMW logró unas ganancias de 798 millones de euros en el primer trimestre de 2020 y unas pérdidas de 300 millones en el segundo, en el momento de mayor impacto en Europa de las restricciones sanitarias por el Covid-19.

El constructor recuperó los números verdes en el tercer trimestre y cerró el ejercicio de 2020 con unos beneficios antes de impuestos de 5,200 millones de euros, un 27% menos comparado con el de 2019.

El margen operacional de BMW, un dato muy observado por los analistas, se disparó hasta el 9.8% en los tres primeros meses de este año, mientras que a principios de 2020 era del 1.3 por ciento.

BMW, que detallará el 7 de mayo sus resultados trimestrales, quiere reforzar su apuesta por los coches eléctricos y a mediados de marzo prometió fabricar 13 nuevos modelos de baterías en los próximos tres años.