El uso del Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestales (FEIP) para prepagar la deuda de Pemex, como lo planea la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, será una ayuda temporal para aliviar la presión de corto plazo sobre las finanzas de la petrolera, consignan por separado estrategas de J.P. Morgan, Barclays y Banorte–Ixe.

“No creemos que este apoyo sea suficiente para justificar un cambio en la tendencia de la calificación de Pemex ni en la del soberano. Quizá podrá retrasar la acción (...) parece ser una inyección única de capital para aumentar liquidez en vez de una reducción estructural de la deuda de la paraestatal”, indicó J. P. Morgan en una nota a sus clientes.

El jefe de Research para América Latina en Barclays, Marco Oviedo, explicó que la transformación para el FEIP planteada por el subsecretario Arturo Herrera tendrá que pasar por un rediseño incluso de la normativa, que garantice que no tendrá un manejo discrecional.

Como está conformado ahora, tendría que haber acumulado el equivalente a 3% del PIB para poder financiar otros objetivos. De acuerdo con Herrera, el fondo cuenta con alrededor de 290,000 millones de pesos, lo que da un margen “bastante generoso”.

En tanto, analistas de Banorte-Ixe consideraron que la medida puede ayudar a generar mayor confianza entre el público inversionista, sobre todo conforme se cuente con más información sobre los proyectos de inversión en los que se utilizarán los recursos con los que se capitalizará la paraestatal.

Impacto en cuentas públicas

La semana pasada, el subsecretario de Hacienda informó que el FEIP se transformará en uno contracíclico de doble uso, para darle un manejo similar al Fondo de Estabilización del Cobre de Chile.

La medida fue anticipada a sus clientes por el banco de inversión Morgan Stanley que había advertido que esta medida mitigaría el impacto fiscal para el gobierno y, al cubrir los requerimientos de la paraestatal durante más de dos meses, limitaría la necesidad de la petrolera de acudir al mercado.

Este respaldo sería neutral para el balance del sector público, pues utilizaría activos del gobierno federal, sostuvieron los estrategas de MS en la nota dirigida por Luis Arcentales.

Otra vez, cortos

De acuerdo con la nota de J.P. Morgan, la medida es insuficiente para garantizar una mayor inversión en los crecientes gastos de capital, ni garantiza que se detenga la caída de la producción de petróleo que acumula nueve años.

El estratega de Barclays agregó que el FEIP como está cuenta con una serie de candados y sólo una parte mínima se podría utilizar con discrecionalidad. Pero resultaría insuficiente para aliviar la situación financiera de la petrolera que cada año requiere un flujo de efectivo de entre 12,000 y 17,000 millones de dólares para mantener un programa de inversión que le permita reconstituir reservas y detener la caída de la producción.

Hasta ahora, ninguna calificadora ha emitido comentario alguno sobre los avances que dio el subsecretario de Hacienda sobre el manejo del fondo para apoyar a Pemex, ni sobre los cambios en la regulación del mismo que permitirían al gobierno dar un giro en el espíritu de los mismos.

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha dejado claro que hará lo necesario para mejorar la crítica situación financiera de la petrolera, aunque sus estrategias no sean bien vistas por algunas calificadoras o instituciones financieras.

En febrero pasado, se anunció el primer apoyo para Pemex por 107,000 millones de pesos y del Presupuesto de Egresos de la Federación del 2019 se le aprobó una capitalización por 25,000 millones de pesos.

Además, se aumentará el límite de las deducciones de Pemex en los costos de exploración y producción, y el gobierno se comprometió a no contratar más deuda.