El arranque de producción de las nuevas armadoras, entre ellas BMW y Toyota, así como la renovación de modelos Nissan, inyectan combustión a la industria de autopartes, que espera crecimiento récord para el 2019 y nuevas inversiones, aseguró Óscar Albín, presidente de la Industria Nacional de Autopartes (INA).

También agregó, el tipo y tamaño de autopartes de mayor valor exportadas a Estados Unidos son factores que permiten prever que se podría alcanzar la facturación de 100,000 millones de dólares al finalizar este año y sumar una captación por 1,700 millones de dólares por nuevas inversiones.

En conferencia de prensa conjunta con la AMIA, el directivo explicó que el nivel de producción de autopartes se anticipará dos años, pues se estimaba alcanzar la facturación de los 100,000 millones hacia el año 2020 o 2021, pero debido al boom de las inversiones que ha recibido la industria la proyección se modificó. “Nos estamos viendo beneficiados de la creciente demanda de SUV y pick ups en Estados Unidos. Las plantas que están dedicadas al ensamble de este tipo de vehículos están operando al tope de su capacidad y nos están demandando componentes más costosos”, acotó.

 

El director de la INA explicó que a pesar de que “suena contradictorio que mientras el mercado interno está cayendo y la poca demanda en Estados Unidos baja, la industria de autopartes presente un crecimiento arriba de 3%, lo que está sucediendo es el monto de facturación. En EU hay un incremento de pick up y SUV y disminución de sedanes (que son piezas de menor valor)”.

México exporta 80% de su producción anual al mundo, principalmente a Estados Unidos, y en los últimos meses la demanda de ese mercado se ha elevado por piezas para pick up y camionetas, mientras que de sedanes se mantiene el ritmo en menor medida.

Óscar Albín detalló que mientras el pedido de unos rines de 20 pulgadas para una SUV o una pick up tienen un valor económico de 30 a 40% más, unos rines para sedanes de 16 pulgadas representan un monto menor, es así como “en la industria nos vemos beneficiados”. También, un parabrisas para un pick up es 30% más caro que un sedán. Refirió que la inminente apertura de la planta de Toyota en Guanajuato ha generado una mayor demanda de autopartes, así como la llegada de inversiones.