Las automotrices japonesas instaladas en México empiezan a resentir las consecuencias del terremoto y maremoto registrado hace un par de meses en Japón, así como el agotamiento de los inventarios, lo cual se refleja en la reducción de ventas en mayo.

El director de Relaciones Gubernamentales de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (Amda), Guillermo Rosales Zárate, dijo que "respecto a las marcas japonesas, estamos nosotros empezando a resentir la falta de producción, ya que las fábricas en Japón mermaron su volumen, por lo tanto afecta al mercado mexicano".

De acuerdo con cifras de los distribuidores, en el quinto mes del año una de las marcas con mayor reducción en la comercialización de vehículos en el país fue Mitsubishi con una caída de 29%, respecto a igual periodo del año anterior.

Por su parte, Toyota redujo 20.3% sus ventas; Honda retrocedió 13.3% e Isuzu mostró caída de 37.7%, en tanto que la reducción de Acura fue de 33.7 por ciento.

En conferencia de prensa, Guillermo Rosales explicó que debido a que aproximadamente 8% del total de ventas del mercado nacional tiene como origen Japón, en el mes que precede ya se registraron los primeros impactos.

"Más la repercusión se está teniendo en la cadena de suministro y por lo tanto de ensamble final de plantas ubicadas en otras partes del mundo, como Estados Unidos y México. Esa sería la explicación (de la caída en ventas), las diferentes marcas de la red no han recibido con puntualidad un horizonte tanto de tiempo como de número y hay ya una disminución de inventarios".

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